Por: Alberto Guillermo Pinto Espinoza Estamos a escasos días del natalicio del único matemático huanuqueño inventor de un desafiante constructo geométrico: La Trisectriz del Ángulo. Estamos a pocas horas de celebrarse el nacimiento del innovador científico matemático pata amarilla, quien abrazó una ciencia abstracta per sempre. Abrazó una ciencia pura que se escribe en dígitos, letras y laberintos y más laberintos de signos huidizos y abstractos. Ciencia que es aún terror de algunos o quizá de muchos estudiantes en plena sociedad del conocimiento tan cambiante y en medio de un milenio incierto. El ilustre matemático que está a punto de cumplir doscientos trece años nació en tierra huanuqueña. Sí, nació en una de las regiones más geopóliticas de nuestro suelo rojo y blanco. Nació en una región muy cerca de la capital, a pocas horas de la sierra central y a escasa distancia de la selva. ¿Cómo hacer para que nuestra región utilice su posicionamiento privilegiado en el mapa peruano y que dicha ubicación se trasforme en palanca de desarrollo que coadyuve a Huánuco a un proceso de metamorfosis hacia una mega ciudad? Don Dámaso, matemático insigne, vuelva reencarnado para colaborar en un súper e híper acelerado desarrollo de nuestra región. Vuelva para contribuir a rediseñar el tricentenario de la revolución de 1812 con un alto sentido de unidad de nuestro Huánuco insufrible. Vuelva para hallar conjuntamente con actores públicos y privados nuevos ángulos, nuevas rutas heurísticas hacia un desarrollo en progresión geométrica de nuestra región. Verbigracia, las once provincias dialogando a través de carreteras totalmente asfaltadas antes del tricentenario de la revolución huanuqueña de 1812 o antes del tricentenario patrio. Nuestro matemático y astrónomo excelso, Dr. Mariano Dámaso Beraún Fuentes nació en una región que tiene todo para ser un polo de desarrollo socioeconómico muy superior al de otras regiones del país. Parafraseando la iconoclasta pregunta plasmada en una de las páginas de la novela Conversación en la catedral de nuestro Premio Nobel, MVLL., surge la interrogante ¿en qué momento se jodió Huánuco? El matemático y políglota huanuqueño que estudió su secundaria en la capital nació el día once del mes doce a inicios del siglo XIX (1813). Varias veces rector de la centenaria GUE, Leoncio Prado, ayer Colegio de Minería. Ocupó una curul en el Congreso de la República del Siglo XIX. Sus primeros maestros huanuqueños le inculcaron su amor por las ciencias. Don Mariano, matemático y filósofo octogenario, longevo hombre de una de las ciencias abstractas más complejas que haya inventado el hombre para satisfacer sus necesidades cotidianas, ayer y sofisticadas, hoy. A través de su cartografía geométrica nos ha dejado un legado que requiere ser reescrito y reinterpretado: La trisectriz del Ángulo. Nos ha dejado uno de los aportes geométricos más valiosos de esta parte del mundo: La trisectriz del Ángulo. Aporte de las líneas y trazos del siglo XIX que tiene que ser desempolvado de las viejas bibliotecas y abordadas en varios espacios científicos, no solo matemáticos. Estamos hablando del creador de un constructo geométrico sui géneris que cumple un rol valioso, cumple el rol de ser una herramienta geométrica inconmensurable desde hace dos siglos para escudriñar un aspecto de la geometría: el ángulo. Nos ha dejado una valla muy alta para los matemáticos huanuqueños y para todos los científicos de la región centro, ya sean de las ciencias abstractas o de las ciencias sociales o de las nuevas ciencias duales. No asumió el conocimiento como isla, como trozos de realidad, como fragmentos caóticos; abordó la compleja realidad matemática más allá del conocimiento dividido en cajones petrificados. Abordó su ensayo geométrico con una nueva visión epistémica del conocimiento matemático. Lo hizo de modo integrado como matemático, físico, astrónomo, filósofo y educador. Y para beber de múltiples fuentes se convirtió en políglota. Don Mariano Dámaso Beraún Fuentes, usted fue un físico matemático con una visión más allá de lo disciplinar. Se adelantó al planteamiento de la realidad como fenómeno complejo aporte de Morín en el siglo XX. Su visón más allá de lo disciplinar lo vivenció a inicios del siglo XIX. Comprendió que la realidad compleja necesitaba de un pensamiento complejo. Lo comprendió mucho antes que el pensador francés de la complejidad, Edgar Morin. En su tiempo todos hablaban de bisectriz, mas usted se atrevió a dividir el ángulo en tres fragmentos, en tres trozos angulares para hablar de la trisectriz. Lo hizo bajo una mirada cualitativamente superior a lo disciplinar. ¿La trisectriz del Ángulo, hoy en pleno siglo XXI, es parte de los estudios en las aulas universitarias como un valioso aporte geométrico huanuqueño? Además de su diálogo reflexivo con la trisectriz también dialogó con otros fenómenos de la realidad: las mareas, las estrellas, el inti y la nebulosa. El producto de sus diálogos creativos los plasmó