Desde el domingo, el casco antiguo de Huánuco pasó del corte total al agua por horas, y las cisternas recorren los sectores más alejados de Amarilis. El origen de esa sequía urbana está a varios kilómetros, en un talud que el propio gerente de Seda Huánuco describe, sin metáforas de por medio, como “podrido”. Sobre ese terreno inestable descansa el canal que abastece a buena parte de la ciudad, y volvió a ceder.
La empresa sostiene que el servicio quedará repuesto de forma permanente desde la madrugada de este miércoles. Pero, en la misma explicación con la que anunció esa fecha, admitió algo más incómodo: el tramo que hoy repara es apenas uno de los siete puntos críticos que ella misma detectó en junio a lo largo del canal Canchán–Cabritopampa. Es decir, aun cuando el agua vuelva, seis tramos frágiles seguirán en la lista de espera.
“El corte del servicio se provocó este domingo a las 11 de la mañana a raíz de una filtración que hemos identificado en el canal de conducción, en el sector del Platanal”, explicó el gerente de Seda Huánuco, Mirko Jurado Dueñas. La empresa trabajaba allí desde la semana anterior para reconstruir el talud dañado en mayo, cuando un derrumbe dejó suspendidos en el aire cinco metros de la estructura. No es un percance nuevo, sino la reaparición de una avería que ya había cortado el agua meses atrás.
Jurado atribuyó la emergencia a una filtración que no se veía en superficie. “Este vicio oculto de la intervención generó que tengamos que cortar el bombeo del agua que abastece la planta 1”, señaló. Esa planta cubre cerca del 40 % de la ciudad, de modo que su salida se sintió de inmediato en los caños. El resto del sistema —una segunda planta y dos pozos tubulares— se mantuvo operativo, según constató la Sunass, que además reportó corte total en los distritos de Amarilis y Pillco Marca.
Un canal “podrido” y siete puntos críticos
El gerente describió la reparación como una cirugía en terreno inestable. “Tenemos un talud de un cerro que está podrido prácticamente y estamos haciendo un trabajo como se dice de cirujano”, graficó. El diagnóstico que la empresa realizó en junio identificó siete puntos críticos en el canal. El plan de gestión reactiva contempla el mantenimiento y aseguramiento de seis y la intervención de uno solo, el de El Platanal. La aritmética deja a la vista lo que no dicen los comunicados: la ciudad depende de un canal viejo con seis puntos débiles todavía sin intervenir de fondo.
¿Cuándo vuelve el agua de forma permanente?
Jurado anunció un último corte para este martes, desde la una o dos de la tarde, para instalar los materiales definitivos: un enrocado con gaviones que sostenga el talud. “Mañana veremos el servicio de forma normal desde temprano”, afirmó, y aseguró que desde la madrugada del miércoles el suministro sería continuo. Mientras tanto, para los sectores más alejados de Amarilis, la empresa pasó de cuatro cisternas el fin de semana a cinco propias y dos cedidas por el Gobierno Regional, que se mantendrán hasta el viernes aunque el servicio se restablezca antes.
La Defensoría le tomó la palabra
El jefe de la Oficina Defensorial de Huánuco, Marco Octavio Durand Rocca, se reunió con el gerente y condicionó su respaldo al cumplimiento del plazo. Advirtió que, de incumplirse las 24 horas, el caso pasaría al terreno de las responsabilidades: “Tendremos que deslindar responsabilidades muy pronunciadas, desde el funcionario que ha omitido hacer lo que debe hacer (…) hasta en el extremo su continuidad de los funcionarios que están aquí”. La Defensoría pidió, además, que la empresa cumpla plazos exactos, comunique mejor y pague puntualmente a sus contratistas.
El organismo fue más lejos y sugirió una medida cautelar para que un juez impida que terceros construyan sobre el trayecto del canal, una infraestructura que —según Durand— supera los 60 años y no admite más parches. Recordó que, bajo las normas del OTASS, la empresa no puede ejecutar por sí sola la obra de fondo y necesita un convenio con la Municipalidad Provincial o el Gobierno Regional para financiarla.
Un reclamo que crece
El malestar vecinal escaló en paralelo. El presidente del Comité Central de Juntas Vecinales, Clever Calixto Natividad, informó que los dirigentes acordaron un memorial para exigir la declaratoria de emergencia del sistema, presupuesto de la Municipalidad Provincial, la remoción de los gerentes de Seda y el retiro del Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS). Otro sector, encabezado por el dirigente Alfredo Quispe, convocó a organizarse para pedir la salida de la directiva del OTASS: “Son 6 años que han perjudicado a Huánuco”, expresó.
La salida de fondo, sin embargo, no está en manos de Seda. Jurado recordó que el proyecto del nuevo canal, que se financiaría por obras por impuestos e incluiría expediente y ejecución, aguarda un informe de validación de la Contraloría General de la República, cuyas observaciones —dijo— ya fueron subsanadas. “Estamos a la espera del pronunciamiento final por esta entidad”, indicó. Hasta que ese documento llegue, cada temporada de lluvias volverá a poner a prueba un canal de más de medio siglo, y la ciudad seguirá contando los puntos que la propia empresa marcó en rojo.










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