Por: Pedro Inocente Contreras
El conocimiento científico es producto directo de la investigación científica. Su finalidad consiste en explicar los fenómenos del mundo haciendo uso del método científico que genera conocimientos en beneficio de la sociedad. El conocimiento se ha convertido en el motor y la esperanza para solucionar la situación paupérrima de la mayoría de los países emergentes y no puede ser la excepción nuestro país. Esto decimos, porque el conocimiento tiene sus inicios en las necesidades de supervivencia de la especie humana, y por consiguiente, mantiene una relación estrecha con la práctica de la producción material. Al respecto, Dracker (2009) dice: “El conocimiento se está convirtiendo actualmente en el único factor de producción, y ha puesto a un lado tanto al capital como al trabajo”.
En este sentido para que los integrantes de la sociedad peruana, (profesionales, familias, ciudadanos, jóvenes estudiantes, en especial los supuestos políticos) logren producir conocimientos que se ajustan a la resolución de múltiples problemas que aquejan a nuestro país, tienen que desarrollar un pensamiento filosófico. El ángulo recto desde el cual ha de trazar la línea le es dado: La filosofía como un instrumento o materia principal de los programas escolares, climas laborales, lineamientos o conceptos políticos, económicos y culturales de la sociedad; tal y como nos recomendó Rousseau (1774), al decir que “la filosofía enseña al hombre a entender a los demás, aprender de ellos y a ser progresivo”.
Por esta razón nuestra vocación debe consistir en contribuir a realizar un análisis pormenorizado de la política actual para lograr la mejoría de nuestro país, ya que; el mundo ha cambiado y no sabe cómo. Es distinto del ayer, pero aún, no se reconoce las facciones del hoy. Solo advierten en lo presente la ausencia de las fisonomías acostumbradas. Hoy no se cree en lo que ayer se creía, y, en vista de esto, suponen que hoy no se cree en nada, específicamente en el tema político.(Los candidatos al Congreso, a la Presidencia de la Republica, alcaldes y gobernadores regionales han ido sembrado desconfianza e incertidumbre en la población ); por ello seguramente Ortega y Gasset dijo: “La política no es lo que todo el mundo entiende por política; política es higiene social y fértil” el Perú necesita: “desarrollar más que nuevas concepciones filosóficas, innovadoras y rigurosos que empujen a los intelectuales, a poner nuevas bases que permiten un cambio de rumbo”, es decir, la política debe ser entendida como el esfuerzo, tener una idea clara de lo que se debe hacer para lograr el bienestar general de nuestro pueblos.
En consecuencia estimados compatriotas, vivir no es dejarse vivir; vivir es ocuparse seriamente, muy conscientemente, del vivir, como si fuera un oficio. Por eso, es menester que nuestra generación se preocupe con toda conciencia orgánicamente sobre el porvenir y desarrollo (social, cultural, económico, educativo) de nuestros pueblos. Porque estamos convencidos que el “pueblo ni es nunca viejo ni es nunca infantil: goza de perpetua juventud. De modo, que decir que las generaciones nuevas no han acudido a la política es como decir que el pueblo, en general, vive una falta de fe y de esperanzas políticas gravísimas”, por ello la nueva generación tiene que entender que la vida no puede vivirse sola, y mucho menos sin justificar lo que hacemos ante el único tribunal competente para ello, nosotros mismo. En esencia “la vida es por antonomasia lo que hay por hacer, y quien intenta eludir esta condición sustancial de la vida recibe de ella el más horrible castigo: al querer no hacer nada se aburre, y entonces queda condenado al más cruel de los trabajos forzados, a hacer tiempo” y luego morir sin pena ni gloria.
Por todas estas razones, hoy, ciudadano peruano mediante la luz de la reflexión es necesario tener presente las siguientes recomendaciones para elegir a nuestras autoridades políticas:
PREMERO: El candidato tiene que conocer la realidad cultural, social, económica, educativa y de salud de la población para proponer grandes revoluciones y/o reformas objetivas.
SEGUNDO: Conocer e investigar su vida personal, profesional de los candidatos “para gobernar una comuna es necesario primero gobernar nuestro hogar”, Confucio.
TERCERO: Deben presentar públicamente a su grupo técnico e ideológico.
CUARTO: Deben responder las siguientes interrogantes:¿Qué espera de los candidatos-políticos, el hombre, la sociedad, el Perú, Huánuco y el mundo? ¿Qué son los políticos hoy en día? ¿En cuánto a calidad de persona? ¿Cómo resultado y/o producto de la vieja política? ¿Qué proponen como líderes políticos para revertir la situación de degradación humana, social, política y gubernamental que vive el país? ¿Será cierto que el Perú está en crisis porque su clase política está en crisis? ¿Qué hacer para que la nueva política sea una actitud histórica de las nuevas generaciones? Estas preguntas proponemos porque la nueva política debe diferenciarse de la vieja y/o actual.
Finalmente, nuestro objetivo “es cuestionar a lo que pertenecemos al nacer: nuestro contexto, nuestra condición, nuestro ser. La vida misma es razón, y vivir es contar con la trama de la propia experiencia: tener proyectos, vocación y posibilidades”. Que Dios nos escuche en esta semana de reflexión.



