La decisión de la Comisión Lava Jato del Congreso, que dirige Rosa Bartra, de incluir a su lista de investigados a 228 personas, entre ellas a los expresidentes Alan García y Alejandro Toledo en el escándalo Odebrecht, obedeció, según el informe presentado a los miembros del grupo de trabajo, a una serie de indicios.
El caso Alan García
Sobre el expresidente Alan García (2006-2011), el grupo de trabajo consideró que en su condición de presidente y en relación con el proyecto Metro de Lima tuvo una participación determinante en la realización del proyecto.
El informe explica que el entonces presidente participó en el Foro Perú-Brasil, en setiembre del 2008, con los ministros de Transportes, Verónica Zavala, y de Vivienda, Enrique Cornejo; además de presidentes regionales y empresarios peruanos. El objetivo del evento fue promover el ingreso de Brasil con mayor fuerza a la dinámica económica de la cuenca del Pacífico.
Dos meses después, el 28 de noviembre, García Pérez decide la salida de Verónica Zavala del MTC, y su reemplazo, Enrique Cornejo, incorporó, según el informe, al personal que recibió las coimas de la empresa brasileña.
Además, García Pérez suscribió el Decreto de Urgencia 032-2009, llevando a cabo una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros sin el jefe de gabinete, entonces Yehude Simon y pese a ello, advierte, entre la norma aprobada, el 19 de febrero del 2009 y la publicada el 28 de febrero existe una diferencia: se aprobó una concesión con recursos privados y se publicó la ejecución de una obra pública con recursos públicos.
De igual modo, el expresidente autorizó el viaje del hoy preso Jorge Cuba, pese a que era viceministro de Comunicaciones y esta no era su competencia, a Brasil para tratar asuntos relacionados con el Metro de Lima.
El caso Toledo
En el caso de Alejandro Toledo, el documento indica que el exmandatario participó en una reunión, en noviembre del 2004, en la suite presidencial del Hotel Marriot, en Río de Janeiro, Brasil, donde estuvieron el representante de Odebrecht en el Perú, Jorge Barata; su entonces amigo Josef Maiman, así como Gideon Winstein y Sabi Saylan, trabajadores del empresario israelí.
En esa reunión, según el documento, los dos últimos informaron a Barata que el pago a favor del expresidente sería de USD 35 millones en caso de que Odebrecht ganara la licitación por los tramos 2 y 3 de la Carretera Interoceánica, a ser depositado en las empresas de Maiman, mediante contratos ficticios. De igual modo, explica que por la entrega de la concesión del tramo 4 del proyecto Interoceánica se concretaron supuestos sobornos para Toledo, de parte de Camargo Correa, de USD 91,667, el 22 de junio del 2006, a las cuentas de Maiman.
Suscripción
La comisión consideró como un indicio del entonces presidente, la Resolución Suprema 156-2004-EF, suscrita por el hoy prófugo que ratifica la entrega en concesión dispuesta por el Consejo Directivo de Proinversión; además, suscribió la Resolución Suprema 006-2005-EF, que ratificó el plan de promoción que se elaboró antes de que se ratifique la decisión de entrega de concesión; así también suscribió el DS 022-2005- EF, por él se exoneró del SNIP al proyecto Interoceánica.
De otro lado, suscribió la Ley 28670 sin ninguna observación, por la cual se ratificó la validez de los actos de suscripción, celebración y ejecución de los contratos de concesión de los tramos 2, 3 y 4 de la IIRSA Sur.
Secreto de comunicaciones
■ La comisión decidió levantar el secreto de las comunicaciones de Alan García para obtener el registro histórico de llamadas, pues su participación ha sido determinante para la expedición del marco legal habilitante realizado al tiempo que realizaba reuniones con Marcelo Odebrecht,
■ Jorge Barata y José Alejandro Graña Miró Quesada. En el caso de Toledo, se busca determinar las relaciones entre los funcionarios públicos, particulares y el investigado para comprobar las posibles negociaciones o pagos de sobornos por las empresas brasileñas.




