La candidata Fujimori planteó en el debate del domingo que los delincuentes más peligrosos, como los narcotraficantes, violadores de menores y asesinos serán recluidos en los 20 penales que ella construiría, de llegar a ser presidente, en la Cordillera de los Andes a más de 4000 m s. n. m.
Definitivamente, es algo que al pueblo le complace escuchar y eso en política es lo más importante. En buen cristiano, a un político lo que le interesa son los resultados, en este caso votos para salir elegido o elegida, y para eso nos dirá todo lo que queremos escuchar, aun sabiendo que lo que ofrece nunca será posible; sin embargo, ya consiguió su propósito.
Una muestra de las propuestas populistas es que la candidata Fujimori nunca mencionó de donde piensa sacar el dinero para construir estos 20 penales. En primer lugar, probablemente, no tiene idea de lo que habla y en segundo que lo dice solo porque la gente espera escuchar eso. Es importante entender que nuestro país está en recesión y que el poco dinero que tenemos debe ser usado sabiamente para el bien de la población.
Nuestro país tiene muchas prioridades como seguridad ciudadana que es definitivamente una de ellas, y eso no se va a resolver con más penales. Lo nuestro es un problema social, que ya se salió de control, y cuya raíz es la familia, ya que cada vez hay más personas que tienen hijos, y estos se crían solos, en la calle, o dentro un ambiente de violencia familiar, donde los “padres”, lejos de enseñar valores, motivan y premian la mentira y el hurto.
Definitivamente, todos estamos cansados de la situación de inseguridad que se vive en el país, pero si deseamos un cambio, empecemos con nosotros mismos. Informémonos bien por quien votar. Ya tenemos un estado corrupto, no dejemos que se vuelva un narcoestado. ¿Por qué narcoestado se preguntarán algunos? Es que mucha gente relacionada a la candidata Fujimori se ha visto involucrada en tan turbio tema, como su hermano Kenji que es accionista de una empresa en donde se incautó 90 kilos de droga en uno de sus almacenes.
En fin, debemos de empezar a tomar decisiones informadas y con la cabeza fría, y dejar de actuar de forma impulsiva. Es fácil ofrecer todo en campaña, pero cuando asumen el poder simplemente son palabras que se lleva el viento.



