El 2023 ha revelado una tendencia alarmante en la política peruana: la evasión de la justicia por parte de políticos y figuras públicas implicadas en casos de corrupción. A pesar de las imputaciones y sentencias, numerosos individuos continúan prófugos, eludiendo la captura del Poder Judicial.
Destacan entre los evasores Vladimir Cerrón, secretario general del Perú Libre, condenado a prisión en relación con el caso ‘Aeródromo Wanka’ y enfrentando cargos adicionales por organización criminal y lavado de activos. Desde octubre, Cerrón se ha sumado a la lista de prófugos. Otros como el exjuez supremo César Hinostroza, vinculado a “Los Cuellos Blancos del Puerto”, se ha desvanecido en Europa tras evadir su extradición, mientras que el “Dr. Rock”, Iván Noguera, permanece ausente tras un permiso de viaje.
El panorama se agrava con prófugos del gobierno de Pedro Castillo, incluidos Juan Silva y Fray Vásquez Castillo, ambos vinculados a actos de corrupción y tráfico de influencias. A pesar de los esfuerzos y recompensas ofrecidas por su captura, la eficacia de las autoridades en localizar y procesar a estos individuos está en entredicho. Este fenómeno no solo perpetúa un ciclo de impunidad sino que también desafía la integridad del sistema judicial del país, marcando un año particularmente turbulento para la política peruana.




