Como sabemos todos los que vivimos en la ciudad de Huánuco, el caos vehicular se ha incrementado mucho, más de lo normal, con las obras que se están realizando en diferentes calles de la ciudad.
Los jirones Leoncio Prado, Huallayco y Hermilio Valdizán que normalmente son congestionados, ahora se ha duplicado la presencia de vehículos, con ello literalmente se avanza a paso de procesión.
Si además de eso, le sumamos las terribles prácticas de muchos conductores como de trimóviles, colectivos, combis, entre otros, que acostumbrar a detenerse en cualquier parte de la pista para recoger pasajeros.
Ni que decir en horas puntas, el tráfico empeora mucho más. Es caótico y peligroso que muchas familias tengan que esperar largos minutos para poder cruzar una calle, porque los chóferes o conductores simplemente no brindan la prioridad al peatón. Todo lo contrario a lo que dice la norma, para el gran porcentaje de conductores, ellos son la prioridad.
Hace poco vimos que unos policías tomaron el control de las esquinas para brindar orden a este terrible tráfico y ofrecer cierta seguridad a las familias para que puedan cruzar las calles.
Definitivamente una iniciativa excelente que genera un impacto inmediato en la ciudad.
El único problema de esto es que únicamente ha durado tres días y nunca más se les volvió a ver.
Desconocemos las razones de ello, sin embargo, se debe de reconsiderar esta decisión.
Necesitamos que nuestras autoridades se involucren más en los problemas de la ciudadanía, no solamente se trata de ver a la Policía al momento de hacer una denuncia, sino también, el demostrar que realmente existe una preocupación por la población.
Es importante responder esta pregunta ¿Está la policía integrándose a la comunidad o son un agente aparte?
Ahora más que nunca se necesita de estrategias para mejorar las relaciones entre la policía y la ciudadanía, con la finalidad de reforzar la eficacia con respecto a la prevención y el control de la delincuencia.




