Uno de los grandes daños causados al Hospital Regional Hermilio Valdizán de Huánuco por la gestión del prófugo Juan Alvarado es la informalidad con la que se manejó la institución.
Prueba de ello fue la permanencia irregular de cerca de 300 trabajadores, a quienes no les regularizaron contrato alguno.
Tras asumir Gustavo Alvarado, la gerencia de Desarrollo Social del Gobierno Regional de Huánuco, entendemos que trató de solucionar los temas, sin embargo, prevaleció la marginación, indiferencia y abuso.
Estos trabajadores terminaron por ser despedidos, muchos de ellos se encontraban totalmente desesperados por su situación laboral, puesto que tienen familias que mantener y responsabilidades económicas que asumir.
El sindicato de estos trabajadores realizó una denuncia por abuso de autoridad de las autoridades del hospital.
Ante este recurso interpuesto, el Poder Judicial ha respondido favorablemente a los trabajadores y ha ordenado la reposición de 80 de los 135 trabajadores que demandaron al Hermilio Valdizán.
Dentro de este amplio grupo de profesionales de la salud se encuentran enfermeros, técnicos en enfermería, médicos, obstetras, entre otros, quienes simple y llanamente fueron puestos en la calle.
Según el abogado Angel Lazo, defensor de los trabajadores, una situación que analizó el magistrado para ordenar la reposición es la necesidad de personal de salud que demanda la infraestructura de dicho nosocomio.
El nuevo hospital tiene hasta 7 pisos y requiere más de 1000 servidores, asimismo, el juez advirtió que posee recursos propios con los que pudieron haber pagado al personal de la salud para el año 2022.
Es más, se tenía previsto contratar a 300 trabajadores más y se prevé que para el próximo año 2023 deben ingresar 400 servidores más.
De tal manera que el hospital Hermilio Valdizán acceda a la categoría de 3.1 y, por lo tanto, le corresponderá mayor presupuesto, mayor cantidad de trabajadores y esperamos, Dios mediante, un mejor servicio a la colectividad.
Porque ese es su objetivo como nosocomio: el servir a la población atendiendo las necesidades y emergencias oportunamente.
Definitivamente que las cosas en el hospital tampoco son color de rosa, existen muchas irregularidades en casi todas las áreas y denuncias de maltratos de pacientes por parte de los trabajadores.
Por lo general, nada de eso sale a la luz por la reserva que existe en la institución, que a la larga, únicamente, puede beneficiar a los funcionarios de alto nivel. Sin embargo, la percepción de la población continúa siendo negativa.




