Las críticas del gobernador regional Antonio Pulgar contra postulantes al nuevo Congreso bicameral marcaron una de sus intervenciones más duras tras los comicios. En una entrevista difundida luego de conocerse los resultados, la autoridad sostuvo que varios de quienes se presentaban como fiscalizadores eran, en realidad, “extorsionadores”, y afirmó que el voto ciudadano en Huánuco fue una sanción contra “malos parlamentarios” y “malos líderes”.
Pulgar vinculó esas expresiones a un escenario político que, según manifestó, ya deja definidas nuevas autoridades en el plano legislativo, con senadores y diputados electos, mientras la elección presidencial podría resolverse en una segunda vuelta. En ese contexto, señaló que lo ocurrido expone la necesidad de transparencia y sostuvo que los responsables de hechos cuestionados deben ser castigados “con todo el peso de la ley”, aunque no precisó nombres ni casos concretos en ese tramo de la entrevista.
El gobernador también dirigió cuestionamientos a una excongresista a la que aludió sin identificarla. Según indicó, su actuación solo había significado “atraso y atraso” para Huánuco y, lejos de mantener una posición neutral, habría terminado perjudicando a la región. A partir de esa lectura, interpretó los resultados electorales como una respuesta directa del electorado frente a ese tipo de representación política.
El mensaje político de Pulgar
En otro momento de la entrevista, Pulgar insistió en una idea que ya había expresado en otras ocasiones: que Huánuco debe ser representado por huanuqueños. Según manifestó, el votante local “no quiere gente de otro lado” y ha demostrado capacidad para distinguir entre liderazgos que, a su juicio, trabajan por la región y aquellos que no. Bajo esa interpretación, sostuvo que la jornada electoral dejó una señal de respaldo a cuadros políticos con arraigo local.
La autoridad regional reforzó esa línea al señalar que el departamento necesita “gente chamba” y “gente con compromiso”. Incluso utilizó su propio nombre como referencia al afirmar que le gustaría ver “muchos Antonio Pulgares”, aunque añadió que sería mejor aún si surgieran dirigentes superiores a él. La frase, formulada en tono personal, se inserta en un discurso de afirmación territorial que el gobernador ha vinculado con la defensa de los intereses regionales.
Consultado sobre lo que espera del próximo Gobierno, Pulgar colocó en primer lugar la lucha contra la inseguridad. Según precisó, la siguiente administración nacional deberá asumir una “lucha frontal” contra la delincuencia y recuperar el principio de autoridad, porque sin esos dos elementos, advirtió, cualquier gestión fracasaría. De ese modo, situó el debate en dos ejes concretos: seguridad ciudadana y capacidad de mando.
Lo que espera del próximo Gobierno
Sin alinearse con la izquierda, la derecha o el centro, Pulgar sostuvo que un gobierno “debe ser para todos” y atender tanto a los sectores que sostienen la economía del país como a los ciudadanos que, según dijo, permanecen olvidados. También pidió respaldo institucional para quien resulte elegido y afirmó que no quiere una bicameralidad dedicada a confrontar con las autoridades, sino una que contribuya a dar tranquilidad.
En la parte final de su declaración, el gobernador evitó expresar respaldo por algún candidato presidencial y remarcó que esa definición no forma parte de su papel actual. Sí dejó una exigencia explícita para quien asuma la presidencia, así como para los nuevos senadores y diputados: que den continuidad a los procesos ya iniciados en Huánuco. Según indicó, mantendrá ese reclamo hasta el 31 de diciembre, fecha que mencionó como límite de su gestión, en un escenario político en el que la relación entre el poder central y las regiones volverá a quedar bajo observación.










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