Dos guardaparques del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y el jefe del parque nacional Yaguas figuran entre los galardonados del premio para la conservación Carlos Ponce del Prado 2026, que reconoció la defensa de los bosques frente a la minería ilegal y la investigación junto a comunidades indígenas en la Amazonía peruana.
Abner Guevara Papa, guardaparque de la reserva nacional Tambopata desde 2005, recibió la distinción Guardaparque ilustre. Ha participado en patrullajes, vigilancia y acciones frente a la minería y tala ilegal, y comparte su conocimiento del área con nuevos guardaparques, a quienes capacita en vigilancia y en el uso de drones para detectar actividades que afectan la reserva.
“Conozco a Abner desde mi etapa como jefe de la reserva nacional Tambopata. Sé lo que significa su trabajo diario. He visto el esfuerzo que exige proteger la reserva, salir al campo día tras día, enfrentar la minería ilegal y volver a hacerlo al día siguiente”, sostuvo el presidente ejecutivo del Sernanp, José Carlos Nieto Navarrete.
El funcionario añadió que el premio reconoce la constancia de Guevara y recuerda a todas las personas que cuidan las áreas naturales protegidas. “Richar, Teófilo y cada una de las personas premiadas hoy. Cada uno, desde su lugar, nos muestra que proteger la naturaleza requiere compromiso, conocimiento y cercanía con la gente”, señaló.
Los otros galardonados
El reconocimiento Guardaparque destacado fue para Richar Antonio Demetrio, guardaparque indígena de la reserva comunal Asháninka desde 2015. A sus labores de control, vigilancia y prevención de incendios forestales suma la investigación: ha participado en el monitoreo de más de 300 colonias de abejas nativas sin aguijón en aproximadamente 40,000 hectáreas de bosque y ha acompañado a más de 20 jóvenes indígenas en actividades de conservación, uniendo conocimiento científico y saberes de su pueblo.
Teófilo Torres Tuesta, jefe del parque nacional Yaguas, recibió el premio Artífice de la conservación. Nacido en una comunidad del río Putumayo y perteneciente al pueblo murui, ha dedicado más de 25 años a la conservación amazónica. Contribuyó a la consolidación de áreas naturales protegidas como los parques nacionales Güeppí-Sekime y Yaguas y las reservas comunales Airo Pai y Huimeki. Su trabajo con las comunidades ha impulsado la vigilancia participativa y alternativas sostenibles, entre ellas el manejo de taricayas y el aprovechamiento del palo rosa.
La ceremonia también reconoció como Jóvenes conservacionistas destacadas a K’erenda Homet Zambrano Herrera y Ruthmery Pillco Huarcaya. De manera póstuma, Fernando “Pino” Rubio del Valle recibió la distinción Personalidad ambiental. Aliado del Sernanp y referente de la conservación en el Perú, contribuyó a la gestión inicial del parque nacional Cordillera Azul, donde fortaleció la vigilancia y el patrullaje.
Qué es el premio Carlos Ponce del Prado
El premio Carlos Ponce del Prado reconoce a quienes dedican su trabajo a conservar la naturaleza del Perú y busca inspirar a nuevas generaciones a seguir ese camino. Es impulsado por Conservación Internacional, Profonanpe, Andes Amazon Fund, el Ministerio del Ambiente, el Sernanp, la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) y la Asociación para la Conservación de la Cuenca Amazónica (ACCA).
De acuerdo con el material de difusión del galardón, el premio se entrega desde hace 18 años y está inspirado en el legado del ingeniero Carlos Ponce del Prado, considerado un referente de la conservación en el país. Sus categorías incluyen Artífice de la Conservación, para quienes han dedicado más de veinte años al movimiento conservacionista; Guardaparque Ilustre, para quienes han inspirado identidad y orgullo a la profesión por más de veinte años; Guardaparque Destacado, para quienes han logrado una reconocida articulación local por un mínimo de cinco años; y Jóvenes Conservacionistas Destacados, para personas menores de 35 años con resultados transformadores en conservación o investigación de la biodiversidad.
El galardón también cuenta con becas de investigación y conservación otorgadas por la SPDA y ACCA de hasta 2 mil dólares, en áreas de conservación privada, la estación Los Amigos del corredor Manu-Tambopata y áreas protegidas del ámbito marino.
El contexto de la amenaza en la Amazonía
El reconocimiento se produce en un contexto de presión sobre las áreas protegidas amazónicas. Según un análisis geográfico de Mongabay Latam difundido en 2024, en la Amazonía de Colombia y Perú el narcotráfico y la minería ilegal y legal ocupan al menos 51,396 hectáreas dentro y alrededor de parques y reservas, un área que casi equivale a la extensión de la ciudad de Cali o más de 50 veces el distrito limeño de Miraflores.
El mismo análisis señaló que en Perú el 57% de las áreas protegidas en la Amazonía peruana están amenazadas por el narcotráfico y la minería, mientras que en Colombia la cifra llega a 62,5%. A ello se suma, según el reporte, que la situación de inseguridad en estas áreas impide las labores de conservación de guardaparques y comunidades, y que en Perú mineros amedrentan con armas a comunidades indígenas y funcionarios que buscan proteger el bosque.
El Ministerio del Ambiente, a través del Sernanp, destacó que detrás de estos reconocimientos hay años de trabajo en campo: patrullajes frente a la minería ilegal, vigilancia con las comunidades y formación de quienes hoy continúan conservando las áreas naturales protegidas del Perú.







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