El Congreso de la República continúa siendo blanco de críticas tras revelarse que este año destinó más de 8 millones de soles al aguinaldo navideño para su personal. Esta suma incluye la compra de 4.500 tarjetas electrónicas de consumo, cada una valorizada en S/1.900 , lo que supone un gasto significativo en un contexto de cuestionamientos al uso de recursos públicos. La información, confirmada en el acuerdo 048-2024-2025/MESA-CR de la Mesa Directiva, establece que el beneficio no solo se destinará al personal activo del Parlamento, sino también a pensionistas, edecanes, capellanes y hasta los trabajadores del concesionario del comedor del Congreso. Según el contrato al que tuvo acceso La República, el precio unitario final de cada tarjeta fue de S/1.852,12 , lo que elevó el costo total a S/8.334.540 . Un gasto millonario en tiempos de austeridad Tal como lo reportó Alejandra López para el portal La República , los congresistas, además de su sueldo regular, recibirán este mes un ingreso aproximado de S/46.900 , el cual incluye su salario, gratificación, bonificación por función congresal, semana de representación y el aguinaldo navideño. Este monto es reflejo de una práctica recurrente en el Parlamento, donde diciembre es sinónimo de bonificaciones que, en comparación con los ingresos de otros sectores públicos, genera polémica. En el desglose, cerca de 7 millones de soles de este aguinaldo fueron destinados al personal activo del Congreso. Según la Oficina de Transparencia del Parlamento, actualmente se cuenta con más de 3.487 trabajadores , quienes recibirán este beneficio. Felices fiestas para todos El acuerdo de la Mesa Directiva establece que el aguinaldo navideño se entrega "a título de liberalidad", es decir, como un acto voluntario del empleador. Este beneficio abarca tanto al personal activo como a otros grupos vinculados al Congreso, incluyendo pensionistas, capellanes, edecanes y trabajadores externos del comedor parlamentario. El contrato también deja abierta la posibilidad de variar la cantidad de tarjetas entregadas en un margen de hasta ±5% , decisión que queda en manos del Área de Desarrollo y Bienestar del Personal. Esta cláusula permitiría ajustar el gasto total dependiendo de la cifra final de beneficiarios, aunque el monto global se mantuvo en los 8 millones de soles presupuestados. "Carga laboral muy fuerte" como justificación En noviembre, el presidente del Congreso, Eduardo Salhuana, defendió esta medida en una entrevista con el programa Prueba de Fuego de RPP. Según Salhuana, el bono forma parte de un acuerdo de negociación colectiva con los sindicatos del Parlamento y responde al incremento de la carga laboral que enfrentan los legisladores y su personal durante diciembre. “Es un acuerdo de la negociación colectiva. (…) Antes de Navidad tenemos bastante trabajo, tendremos una carga laboral muy fuerte,” explicó Salhuana. Asimismo, aseguró que los ingresos de los parlamentarios no han sufrido aumentos en los últimos tres periodos legislativos. “Los parlamentarios perciben la misma remuneración y bonificaciones desde hace tres periodos legislativos, sin aumento alguno,” enfatizó. Críticas a la gestión del gasto público Pese a las justificaciones, la asignación de más de 8 millones de soles al aguinaldo navideño del Congreso ha sido duramente cuestionada. Especialistas en temas económicos y ciudadanos comunes han señalado que el gasto resulta excesivo, especialmente en un contexto donde sectores como salud y educación enfrentan recortes presupuestales. Diversos analistas consideran que este tipo de gastos evidencia una desconexión entre las prioridades del Parlamento y las necesidades del país. En redes sociales, varios usuarios calificaron el beneficio como un ejemplo más de los privilegios desmedidos de los congresistas y su entorno, mientras que sectores políticos han pedido mayor transparencia y austeridad en el uso de recursos públicos. Por otro lado, representantes de los sindicatos del Congreso han defendido el bono, argumentando que se trata de un derecho laboral que ha sido negociado y pactado con anticipación. “Este beneficio es parte de los acuerdos colectivos, y no representa un aumento salarial sino un apoyo económico en una época especial del año,” explicó un vocero sindical. Un precedente que no cambia No es la primera vez que el Congreso se encuentra en el ojo de la tormenta por sus decisiones presupuestales. En años anteriores, los aguinaldos navideños y otros beneficios han sido objeto de controversia. A pesar de ello, las prácticas se han mantenido inalterables, con la defensa de los parlamentarios centrada en la idea de que estos beneficios están amparados por la ley y los acuerdos laborales. Lo que parece quedar en evidencia es la falta de sensibilidad política en momentos donde sectores más vulnerables de la población enfrentan dificultades económicas. Mientras tanto, el Congreso continúa priorizando este tipo de gastos, generando un debate que trasciende lo económ