El Complejo Deportivo Municipal Niño Héroe Manuel Bonilla, en Miraflores, fue durante años uno de los principales escenarios deportivos del distrito, con partidos de vóley profesional, fútbol y otras competencias. Hoy el coliseo está deteriorado y, según vecinos, parte del terreno se usa como depósito de desmonte y vehículos. A pocos días de las elecciones municipales, su futuro entró en campaña.
El próximo alcalde recibirá un problema que atraviesa al menos tres gestiones municipales y que combina obras inconclusas, contratos cuestionados, arbitrajes y proyectos que no han logrado reactivar el complejo.
De la remodelación a la paralización
La historia reciente empieza en mayo de 2021, durante la gestión de Luis Molina (2019-2022), cuando se autorizó un convenio con empresas del grupo Intercorp para la remodelación integral bajo el mecanismo de obras por impuestos. El acuerdo se suscribió en julio de ese año. Intercorp se comprometió a aportar alrededor de S/21,6 millones y desembolsó S/20,8 millones en un fideicomiso.
En noviembre de 2022, el Consorcio Bonilla obtuvo la buena pro para ejecutar las obras por aproximadamente S/31,8 millones. Los trabajos comenzaron el 15 de diciembre, dos semanas antes de terminar la gestión Molina. El proyecto generó cuestionamientos vecinales porque contemplaba hundir el estadio y retirar la pista atlética.
Con la llegada de Carlos Canales a la alcaldía, el proyecto quedó congelado. En enero de 2023 se paralizaron los trabajos para una auditoría y revisión; dos meses después la municipalidad declaró de oficio la nulidad del contrato al sostener que el consorcio presentó documentación falsa vinculada con un certificado de experiencia laboral.
Entre 2023 y 2025, el Consorcio Bonilla inició tres procesos arbitrales contra la municipalidad. En paralelo, la gestión Canales impulsó un derecho de superficie por 30 años. La empresa brasileña Fast Engenharia ganó y su propuesta inicial contemplaba un centro de convenciones multiusos, lo que también generó oposición vecinal.
Un nuevo laudo en plena campaña
La controversia sumó un episodio el pasado 22 de septiembre. Un laudo arbitral declaró inválida la nulidad de oficio del contrato N.° 033-2022 dispuesta por la municipalidad, por lo que, según el documento, el contrato mantiene validez para sus efectos legales.
La Municipalidad de Miraflores sostiene que la decisión no tendrá efectos prácticos sobre el proyecto actual. "Esto se viene peleando desde 2023. Se generaron tres arbitrajes: dos contra el consorcio y uno contra el supervisor. Hemos ganado dos [...] este tema que acaba de ser resuelto es consecuencia de un proceso de contratación pública, no tiene nada que ver con el espacio físico del Bonilla", señaló a El Comercio Lino de la Barrera, gerente de asesoría jurídica de la comuna.
"Nosotros estamos preparando la judicialización de lo resuelto, porque entendemos que el árbitro se ha excedido en sus competencias al resolver este tema", agregó De la Barrera.
Mientras continúa la disputa, la gestión Canales mantiene el proyecto con Fast Engenharia mediante derecho de superficie. Según la municipalidad, la propuesta está en etapa de estructuración financiera. La comuna asegura que descartó el centro de convenciones inicial: "Lo que nos interesa es completar la oferta que tenemos en la parte deportiva y cultural. La propuesta quedó como un auditorio multiuso deportivo y cultural", explicó De la Barrera. La ejecución podría tomar alrededor de dos años y extenderse hasta finales de 2028.
El terreno comprende aproximadamente 3,4 hectáreas. De acuerdo con la municipalidad, solo alrededor del 30% podría utilizarse por las características del suelo: el resto tendría terreno no compactado y presencia de humedad y agua. La comuna sostiene que el actual coliseo se encuentra sobre la zona más comprometida.
Las propuestas de los candidatos
Jorge Muñoz (Avanza País), exalcalde de Miraflores, plantea recuperar el complejo para los vecinos y cuestiona su estado actual. "La fotografía que tienes hoy día de todo el estadio, de todo el complejo, es un hueco lleno de desmonte, basura, autos abandonados, el coliseo deteriorado, autos como si fuese un cementerio [...] vamos a recuperar el estadio para los miraflorinos, los espacios públicos son para las personas", declaró a RPP.
Alex Von Ehren (Somos Perú), actual regidor, propone mantener el carácter público y deportivo y abrir una negociación con Intercorp y Fast Engenharia, acompañada de una consulta a los residentes. "Estoy ofreciendo que el Estadio Niño Héroe Manuel Bonilla tiene que ser un centro deportivo multiusos, público. Proponemos sentarnos en una mesa de diálogo con el grupo Intercorp, con Fast Engenharia cuando sea alcalde [...] voy a hacer una consulta, cabildos abiertos para que decidan qué quieren para el futuro de ese espacio", señaló a El Comercio.
Alessio Cantella (Renovación Popular) propone el denominado "Bonilla Deportivo", con un nuevo campo de fútbol 11 divisible en cuatro campos de fútbol 7, además de zonas para calistenia y running. "No concibo ningún proyecto que sacrifique el corazón deportivo de Miraflores [...] Devolveremos este recinto a los vecinos para hacer del deporte el motor de nuestra identidad distrital", sostuvo.
Renato Otiniano (Partido Morado) plantea recuperar la cancha de fútbol, incorporar una explanada deportiva, gimnasio municipal y piscina, además de evaluar infraestructura deportiva soterrada y una concha acústica para actividades culturales y comunitarias.
Tres de los postulantes citados tienen o han tenido relación con la actual administración municipal: Von Ehren y Otiniano son regidores, mientras Cantella fue asesor de deportes de la gestión Canales hasta junio pasado.
Residentes consultados por El Comercio coinciden en que el Bonilla debe conservar un uso público y deportivo. Celso Graña, vecino que ha participado en los reclamos, sostiene que allí podrían desarrollarse una piscina, gimnasio, una nueva concha acústica y otros espacios públicos. "Queremos que siga siendo manejado por Miraflores, no por el privado", señaló. Según Graña, los vecinos reunieron unas 9 mil firmas durante las protestas por el futuro del complejo.
John Sáenz recuerda el Bonilla anterior a su deterioro: un escenario para fútbol, vóley, marinera y otras actividades. "La situación del Bonilla es lamentable, me da tristeza y bronca [...] El estadio era emblemático porque se daban eventos de la Liga de Miraflores, de muchos eventos deportivos, había competencias de marinera, había mucha actividad, pero en las últimas gestiones comenzó el abandono", afirmó.
Así, después de cuatro años de proyectos frustrados y controversias, el futuro del Manuel Bonilla quedará en manos de una nueva administración municipal. El próximo alcalde deberá decidir qué hacer con el proyecto que deja encaminado la actual gestión y cómo enfrentar las consecuencias de una disputa contractual que todavía no termina.








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