La crisis energética global, impulsada por los bombardeos en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, ya supera en impacto la suma de las dos crisis petroleras de los años 70 y la guerra de Ucrania, con pérdidas diarias de 11 millones de barriles de petróleo y 140 mil millones de metros cúbicos de gas. El director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía (IEA), Fatih Birol, lanzó una alarmante advertencia este lunes: la actual escalada en Irán ha desatado una crisis energética sin precedentes, que duplica la intensidad de eventos históricos como los choques petroleros de 1973 y 1979, y es más severa que la provocada por la invasión de Rusia a Ucrania en 2022, perdiéndose hasta la fecha 11 millones de barriles de petróleo diarios. Según la investigación publicada por The Guardian , la situación actual, que ha visto cómo los ataques a Irán han precipitado un bloqueo en una de las rutas marítimas más vitales del planeta, el Estrecho de Ormuz, amenaza con desestabilizar la economía mundial. Este escenario, que incluye la interrupción de suministros clave como petroquímicos, fertilizantes, azufre y helio, podría tener repercusiones devastadoras en la cadena de suministro global y provocar una inflación del 8 al 10% en economías emergentes, exacerbando la ya precaria situación de millones de familias en el Perú y el resto del mundo. La Crisis Energética Actual Supera los 11 Millones de Barriles Diarios Perdidos Fatih Birol, desde el National Press Club de Australia en Canberra, detalló que el impacto de la guerra en Irán, iniciada con bombardeos contra el régimen de Teherán el 28 de febrero, ha catapultado la pérdida de suministro energético a niveles jamás vistos. Mientras que las dos grandes crisis de 1973 y 1979 vieron la desaparición de aproximadamente 5 millones de barriles de petróleo por día, y la invasión rusa de Ucrania en 2022 retiró cerca de 75 mil millones de metros cúbicos de gas natural del mercado, la crisis actual ya ha significado la pérdida de 11 millones de barriles de petróleo diarios y unos impresionantes 140 mil millones de metros cúbicos de gas. Birol fue categórico al describir esta coyuntura como "dos crisis petroleras y una de gas, todas juntas", un desafío sin precedentes para los 31 países miembros de la IEA. ¿Por Qué la Comunidad Global Subestimó Esta Amenaza? Birol criticó duramente a los líderes mundiales, afirmando que "la profundidad de los problemas en los mercados energéticos causados por los bombardeos estadounidenses e israelíes en Irán, y el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, no fueron inicialmente comprendidos adecuadamente". Esta falta de apreciación llevó a su intervención la semana pasada, cuando la IEA, fundada en 1974 precisamente para coordinar la política energética post-crisis del 73, instó a medidas del lado de la demanda. Estas incluyen el aumento del número de empleados trabajando desde casa, una reducción temporal de los límites de velocidad en las autopistas a 90 km/h y la disminución de los viajes aéreos en hasta un 15%, buscando aliviar la presión sobre el suministro global. La demora en reconocer la magnitud del problema ha exacerbado una situación que podría haberse gestionado con mayor anticipación. El Estrecho de Ormuz: Un Punto Crítico que Transporta el 20% del Crudo Mundial El Estrecho de Ormuz, un cuello de botella estratégico de solo 39 kilómetros de ancho en su punto más angosto, es el epicentro de esta convulsión. Por sus aguas transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo, unos 21 millones de barriles diarios antes de la crisis, vital para naciones como China, que depende en más del 50% de sus importaciones de esta ruta, así como Japón, Corea del Sur y la India. La tensión se disparó cuando el presidente de EE.UU., Donald Trump, dio a Irán 48 horas para reabrir el estrecho, advirtiendo con la "destrucción de su infraestructura energética" si no actuaba, un ultimátum que expiraba la noche del lunes. La respuesta de Irán no se hizo esperar: su ejército amenazó con atacar infraestructuras energéticas y de desalinización "pertenecientes a EE.UU. y al régimen en la región". ¿Qué Medidas de Emergencia Se Han Tomado y Cuáles Podrían Seguir? Ante la gravedad de la situación, la IEA, bajo la supervisión de Birol, ya ha tomado medidas drásticas. El 11 de marzo, se liberaron 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas de sus países miembros, la mayor medida de emergencia en la historia de la agencia. Esta liberación inicial, que representó solo el 20% de las reservas totales, buscó "reconfortar los mercados y reducir el dolor en la economía", según Birol. Sin embargo, el director de la IEA se encuentra ahora consultando a líderes de Asia, Europa y Norteamérica sobre otra posible liberación de emergencia, declinando especificar qué condiciones desencadenarían esta segunda acción, pero dejando claro que "si es necesario, podemos poner más petróleo en los mercados, tanto crudo como productos". Más de 40 Inf