El exfutbolista Sandro Cavero persiguió por las calles de Miraflores a un hombre al que creyó un ladrón, lo alcanzó, le propinó una patada y recuperó la mochila que llevaba. Sin embargo, cuando regresó para entregársela a la supuesta víctima, la mujer le confesó que aquel hombre era su esposo. La historia la contó el propio Cavero junto a su hermano Aldo en el programa Lateando con Puchungo.
Según el relato, el exjugador se dirigía a la oficina de la agremiación porque tenía una reunión con dirigentes de Universitario de Deportes. Estaba con terno y corbata cuando vio pasar junto a su automóvil a un muchacho con mochila que corría y volteaba constantemente hacia atrás.
La persecución en el parque Kennedy
Cavero contó que una chica apareció gritando “¡Ratero!” y él reaccionó: “Le estaba robando”, dijo, y comenzó a corretearlo. La persecución arrancó en Miraflores y atravesó el parque Kennedy, con la gente preguntando qué ocurría, hasta llegar a Diagonal.
“Ya cuando estoy por agarrarlo, él mirando para atrás, le meto una patada, se cae, le quito la mochila y me la llevo”, relató el exfutbolista. Para él, la misión estaba cumplida: había recuperado la mochila y solo faltaba devolvérsela a la mujer.
El detalle que le hizo ruido
Sin embargo, el supuesto delincuente, en lugar de desaparecer, empezó a seguirlo. “Pero el tipo me seguía. Entonces dije: ‘Qué raro este ladrón’. O sea, después que te hubiera intervenido, me sigue. Y con la nariz toda hinchada”, recordó.
Cuando regresó al punto inicial, encontró a la mujer acompañada por personal de Serenazgo y llorando. El hombre al que había perseguido también llegó detrás. Entonces vino la sorpresa: ella le dijo que era su esposo. “¿Él es tu esposo?”, preguntó Cavero. “Sí”, respondió la mujer. “Pero no sabía qué decir ni cómo se iba. Y yo como la Pantera Rosa”, contó entre risas.
“Una vergüenza. Dije: ‘Nunca más me meto. ¿Para qué?’”, reconoció Sandro Cavero.
En medio del vacilón, recordó la protesta de la mujer: “¿Cómo le has pegado en la nariz?”. La respuesta del protagonista resumió todo: “¡Qué roche!”.
“Los Cavero odian el abuso”
La historia salió durante la caminata que ‘Puchungo’ Yáñez realizó junto a los hermanos Aldo y Sandro Cavero por las calles de Lince. Entre recuerdos de fútbol y barrio, el conductor destacó una característica que, según él, siempre distinguió a sus amigos: no soportan los abusos.
“Los Cavero odian el abuso, eso lo sé yo desde hace muchos años. Odian el abuso. Eso es totalmente cierto, yo puedo dar fe de esa vaina”, comentó ‘Puchungo’.
Sandro admitió que esa forma de ser más de una vez le trajo problemas. Aunque se definió como una persona tranquila, reconoció que puede reaccionar inmediatamente cuando considera que alguien se está propasando. “Yo tengo un carácter dócil, pero si alguien se quiere propasar, yo de verdad soy reactivo. No te voy a decir un ajo, una cebolla, pero soy determinante”, explicó.
Aldo Cavero confirmó que aquella no fue la única ocasión en que su hermano decidió intervenir frente a un supuesto abuso. Recordó que, cuando ambos iban a viajar con la agremiación, encontraron a un hombre que había robado a una señora cerca de un mercado. “Sandrito lo agarró, yo tuve que agarrarlo, tal que se desquició. Lo agarró, lo tiró, lo metió ahí bajo el carro”, contó Aldo sobre aquella intervención.
Sandro reconoció que esa impulsividad para ayudar a otras personas le ha generado más de un inconveniente. “A veces hemos estado juntos y están robando a una persona y nadie se mete, todo el mundo pasa”, señaló durante la conversación.
Su presente en la agremiación
Los años pasaron, pero Cavero continúa vinculado al fútbol desde otro frente. Sigue trabajando en la agremiación de futbolistas y en agosto del próximo año cumplirá 25 años dentro de la institución. “Se me ha pasado la vida. Nunca pensé quedarme tanto tiempo, pero estoy de verdad cómodo, porque sigo defendiendo a los futbolistas y eso me apasiona”, aseguró.
Además, adelantó que prepara un nuevo libro relacionado con el fútbol y el derecho deportivo. Pero entre reuniones, defensa de jugadores y estudios, aquella carrera de terno y corbata por Miraflores conserva un lugar especial entre sus anécdotas.









Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.