La crecida del río Rímac viene socavando la base de un talud de 45 metros de altura ubicado en el kilómetro 29.7 de la Carretera Central, en Lurigancho-Chosica, a unos tres metros de la vía vehicular. Según un reporte de Canal N, un incremento del caudal hasta los 120 metros cúbicos por segundo podría provocar el desmoronamiento de la pendiente e interrumpir el tránsito por esta vía.
La zona corresponde a una curva del río y presenta erosión tanto en la parte inferior como en sectores superiores próximos a la carretera. De acuerdo con el reporte, la ribera no ha sido descolmatada ni limpiada, mientras que solo una parte del sector cuenta con protección mediante muros de contención.
El eventual aumento del caudal, asociado a la activación de quebradas y la ocurrencia de huaicos, podría afectar la ribera ubicada frente al talud. El impacto del agua en esta zona podría generar un mayor proceso de erosión y afectar la estabilidad de la pendiente.
Muros de contención condicionados por el tiempo
Según el reporte, la construcción de nuevos muros de contención en el sector se encuentra condicionada por el tiempo disponible antes de un eventual incremento del caudal del río. La situación representa un punto de atención para las personas que transitan por este tramo de la Carretera Central.
El riesgo en este tramo se presenta ante las condiciones climáticas previstas para los próximos meses. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) informó que el país tendrá una primavera cálida, con un incremento progresivo de las temperaturas.
Lluvias intensas y aumento de temperaturas
De acuerdo con declaraciones del especialista Matt Nieto, brindadas el 17 de setiembre de 2026, el periodo de lluvias de mayor intensidad comenzaría hacia finales de noviembre debido a la presencia del fenómeno El Niño frente a las costas nacionales.
El especialista señaló que las condiciones cálidas continuarán durante los próximos meses y que las temperaturas aumentarán conforme se aproxime el verano.
“Tendríamos una primavera cálida. Ya hemos venido con un invierno cálido, atenuado, así que estas condiciones se van a mantener en los próximos meses”, indicó en diálogo con Canal N.
Nieto agregó que hacia el verano las temperaturas aumentarían de manera sostenida y que podrían presentarse olas de calor intensas hasta el otoño de 2027.
En la costa norte, el Senamhi ha registrado temperaturas de hasta 38 °C bajo sombra en Chulucanas, Piura, con sensaciones térmicas superiores a los 40 °C debido a los niveles de humedad. El escenario climático es monitoreado por las entidades especializadas ante la persistencia del calentamiento anómalo del océano.
Antecedente: alertas y pedidos de muros en Chosica
En febrero pasado, los vecinos de Chosica vivieron horas de tensión ante el marcado aumento del caudal del río Rímac, cuyas aguas amenazaban con desbordarse por las lluvias intensas en las zonas altoandinas. Según Infobae, la preocupación se instaló en sectores como el puente Ricardo Palma, donde el nivel del agua se encontraba a pocos metros de infraestructuras críticas y viviendas.
De acuerdo con el Senamhi, la situación alcanzó entonces el umbral naranja de peligro, lo que exige adoptar medidas urgentes para proteger a casi 9.000 personas expuestas de forma directa en el distrito. El registro hidrológico más reciente, difundido por la estación de Chosica, marcó un caudal de 95,54 metros cúbicos por segundo la noche del 24 de febrero.
El fenómeno, además de arrastrar agua y lodo, dejó tramos vitales como la Carretera Central intransitables, afectando a conductores y a la vida cotidiana en la cuenca media del Rímac, donde potencialmente 1 millón de habitantes podrían verse afectados, según estimaciones citadas por RPP Noticias.
De acuerdo con el alcalde Oswaldo Vargas, existen 1.800 viviendas catalogadas en zonas de alto riesgo en Lurigancho-Chosica, ubicadas en las márgenes del río y en quebradas susceptibles a huaicos posteriores a lluvias. Dijo también que cerca de 9.000 personas residen directamente en esas viviendas y sostuvo que, de manera indirecta, unas 70.000 personas podrían verse afectadas solamente en Chosica.
Los residentes han traducido ese temor en demandas puntuales a las autoridades. Desde el puente Ricardo Palma, un vecino citado por Exitosa relató que la crecida frecuente del río termina invadiendo las chacras, centros de recreación y zonas industriales.
“El agua sube demasiado, desborda y afecta toda la parte baja: se lleva las chacras, entra al recreo y también llega al revestimiento de petróleo de Petroperú. También se mete el agua ahí”, describió el poblador.
La principal petición es la construcción de muros de contención que frenen el avance de las aguas, además de la dotación urgente de costales de arena para reforzar bordes críticos y evitar filtraciones destructivas.
Estas solicitudes forman parte de un reclamo constante en épocas de crecidas, cuando la emergencia evidencia tanto la vulnerabilidad de la zona como la insuficiencia de infraestructuras de defensa ribereña.
Cómo monitorear el caudal y qué significan las alertas
El caudal del río Rímac puede revisarse en tiempo real a través de plataformas oficiales. El Senamhi mantiene el monitoreo hidrológico CHIRILU, donde se ubica la estación Chosica con datos por hora y los umbrales de alerta. También está disponible el hidrograma de niveles del río Rímac en el puente CITEN, de la Base Naval del Callao, que muestra la altura del agua en metros.
El Indeci y el COEN publican reportes de emergencias y monitoreo de ríos ante alertas por desbordes o huaicos en la cuenca del Rímac. Los avisos hidrológicos del Senamhi para las estaciones San Mateo y Chosica informan si hay incremento de caudal y el nivel de alerta oficial.
Las alertas del Rímac indican qué tan peligroso está el caudal y qué nivel de preparación se necesita. La alerta amarilla señala que el río está por encima de lo normal, con posible incremento, pero sin peligro inminente de desborde; implica reforzar la vigilancia y evitar actividades de riesgo cerca del cauce. La alerta naranja indica fenómenos fuertes y riesgo importante, ya que el caudal es alto y podría generar desbordes, erosión de márgenes e inundaciones en zonas bajas y pobladas; pide preparación activa, revisar rutas de evacuación, proteger viviendas y tener mochila de emergencia. La alerta roja es el nivel de peligro extremo con caudales muy altos o crecidas que pueden provocar emergencias mayores.
El Senamhi mantiene el monitoreo de la cuenca ante la persistencia del calentamiento anómalo del océano y las condiciones cálidas previstas para los próximos meses.










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