Doce paquetes con una sustancia presuntamente ilícita, teléfonos celulares, chips, audífonos, cables USB y cargadores artesanales fueron encontrados durante una requisa ejecutada por personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) en el establecimiento penitenciario de Cochamarca, ubicado en la provincia de Pasco.
La intervención fue desarrollada en el marco del estado de emergencia declarado por el Gobierno y como parte de las acciones dirigidas a fortalecer el orden, la seguridad y la disciplina dentro de los centros penitenciarios. Los agentes inspeccionaron diferentes espacios pertenecientes al Régimen Cerrado Ordinario.
Durante la revisión del taller de zapatería, el personal penitenciario encontró 12 paquetes transparentes ocultos dentro de una mesa. Estos contenían una sustancia cuyas características serían compatibles con droga, por lo que el material quedó bajo custodia para las pruebas y diligencias correspondientes. El tipo y peso exacto deberán ser determinados mediante un análisis especializado.
La inspección también comprendió el pabellón 2-A, donde fueron incautados varios teléfonos celulares, chips de líneas móviles, audífonos, cables USB y cargadores fabricados artesanalmente. Todos estos objetos están prohibidos porque podrían ser utilizados por internos para mantener comunicaciones no autorizadas con el exterior.
En otra parte del operativo, los agentes revisaron el patio y los servicios higiénicos. Dentro de un tacho de basura encontraron un teléfono celular táctil que habría sido escondido para evitar su detección. El equipo será sometido a las pericias respectivas para conocer su procedencia, identificar a su propietario y establecer si contiene información relacionada con actividades delictivas.
Después del hallazgo, la dirección del penal dispuso el aislamiento de los ambientes intervenidos para preservar las evidencias y facilitar el desarrollo de las investigaciones. Asimismo, comunicó el caso al Ministerio Público y a la Policía Nacional del Perú, instituciones que deberán determinar responsabilidades.
Las diligencias también buscarán establecer cómo ingresaron la presunta droga, los equipos de comunicación y los accesorios al establecimiento penitenciario. Para ello, podrían revisarse registros de visitas, cámaras de seguridad, controles de ingreso y movimientos efectuados dentro de los pabellones.
El ingreso y uso clandestino de celulares en las cárceles constituye un grave problema de seguridad, debido a que estos dispositivos pueden facilitar amenazas, extorsiones y coordinaciones criminales desde el interior. El INPE señaló que continuará realizando operativos para recuperar el control de los establecimientos y sancionar a quienes resulten implicados.








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