Una fuente que participó en la coordinación de la respuesta afirma que la población superó a los policías y que un grupo bloqueó la carretera para frenar el apoyo.
El refuerzo policial enviado a San Miguel de Cauri, en la provincia de Lauricocha, entró al local de votación a las 4:20 de la madrugada del lunes 5 de octubre. Así consta en el acta de ocurrencia de la Policía Nacional del Perú (PNP). Adentro, unas doscientas personas protestaban contra el resultado de la elección del domingo 4.
El acta la firma un capitán de la PNP que llegó con seis suboficiales de la Unidad de Servicios Especiales de Huánuco. Entraron a la institución educativa 32282 «San Miguel», donde había funcionado el local de votación.
Lo primero que encontraron fue la huella de una fuga. Los pobladores contaron que el personal de la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE) Yarowilca había escapado «por la pared perimetral usando carpetas de las aulas». El capitán lo comprobó: el mobiliario estaba «puesto uno sobre otro».
Un patrullero al centro de salud
El acta registra la atención a uno de los coordinadores de la ODPE, de iniciales J. M. E. F. El comisario de Cauri dispuso su traslado en el patrullero PI-662 al centro de salud de Jesús «por presentar lesiones en los brazos y rostro». Quedó en observación.
En el aula 110, los policías encontraron al responsable del local de votación, a quien los pobladores señalaban por supuestas irregularidades. Lo acompañaron hasta la Plaza de Armas, donde se identificó ante la población.
Desde la plaza, la Policía se comunicó por teléfono con la jefa de la ODPE Yarowilca, Minerva Paz Rodríguez. Según el acta, ella indicó que la elección en el distrito «ha sido anulado» y dio como fecha probable para una nueva votación el 5 de diciembre. La diligencia terminó a las 7:10.
«Accesos cerrados»
Una fuente que participó en la coordinación de esa madrugada informó a Diario Ahora otra parte de la historia. Según esa fuente, se activó el protocolo para enviar más policías y hubo coordinación con el jefe de la región policial, el JNE y la Defensoría del Pueblo, que estaba en Yarowilca.
La fuente sostiene que la Policía estaba distribuida en todos los locales de votación y que se hicieron gestiones previas para proteger al personal de la ODPE. El problema, afirma, fue la distancia: Cauri es un lugar de accesos cerrados.
Según su versión, cuando un grupo supo que llegaba el apoyo policial desde Jesús, bloqueó la carretera. El refuerzo entró recién después de que se despejara la vía. Para entonces, dice, la población ya había superado en número a los policías del lugar.
La misma fuente admite que el riesgo en Cauri no estaba identificado como tal y que quizá faltó una estrategia. También sostiene que se debe identificar a quienes promovieron la violencia. El apoyo, afirma, llegó alrededor de las 4:30 de la madrugada, una hora que coincide con la del acta.
Lo que dice la familia
La versión policial choca con la del padre del coordinador agredido. Maximiliano Espinoza Soto denuncia que dos policías de un patrullero obligaron a su hijo a volver al local cuando intentaba ponerse a salvo, y anunció una denuncia ante la Inspectoría de la PNP.
La nulidad todavía no es oficial. En un video, la jefa de la ODPE dijo que la elección «se va a declarar nula» y que la nueva votación tendría como fecha probable el domingo 6 de diciembre.










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