Carlos Monzón fue uno de los grandes boxeadores del siglo XX, campeón mundial indiscutible de peso mediano entre 1970 y 1977, que se retiró invicto tras catorce defensas de su título. Su vida terminó trágicamente el 8 de enero de 1995, cuando falleció en un accidente automovilístico mientras cumplía condena por el asesinato de Alicia Muñiz, madre de su hijo Maximiliano.
De la pobreza al estrellato mundial
Nacido el 7 de agosto de 1942 en un hogar humilde de la provincia de Santa Fe, de padres con ascendencia de la etnia mocoví, Monzón se convirtió en una figura internacional del boxeo. La mayoría de sus combates para retener el título los realizó en Europa, donde se consolidó como ídolo. Además de sus millonarias bolsas boxeando, incursionó en el cine de la mano de su entonces pareja, la actriz Susana Giménez.
A los veinte años tuvo a su primer hijo, Carlos Alberto, y luego se casó con Mercedes García, 'Pelusa', con quien tuvo tres hijos: Silvia, Abel y Carlos Raúl. Dejó a su familia por su romance con Susana Giménez, relación que duró cuatro años y que terminó con denuncias de maltrato físico por parte de la actriz. Años después, Giménez definió ese vínculo como 'lo mejor y lo peor que me pudo pasar en la vida'.
El vínculo con Giménez había comenzado en 1974, cuando el director Daniel Tinayre los convocó para protagonizar la película La Mary. Ella era una actriz en pleno ascenso y él, un boxeador consagrado que nada sabía de libretos ni de sets de filmación. El romance, que ilustró incontables tapas de revistas, duró cuatro años. Según el material periodístico sobre su vida, aunque la actriz no se refería públicamente a la violencia, las maquilladoras que la atendían daban cuenta de los moretones con los que llegaba a trabajar.
El crimen de Alicia Muñiz y la condena
En 1981, Monzón se comprometió con la modelo uruguaya Alicia Muñiz, con quien tuvo a Maximiliano Roque, el quinto hijo del boxeador y el único de ella. Se separaron en 1984, pero en febrero de 1988 ambos regresaron a su casa a las cinco de la mañana tras una noche de fiesta en el balneario de Mar del Plata. Durante una de las violentas peleas de la pareja, la exmodelo cayó del balcón del segundo piso al pavimento y falleció.
De acuerdo con la reconstrucción del caso, Alicia había llegado al país desde Uruguay siendo muy joven y conoció a Monzón en 1979, cuando ella tenía 23 años, durante un almuerzo en la costanera. La relación duró casi una década, marcada por los celos del boxeador que la fueron alejando de su carrera y de sus afectos. Ella intentó separarse varias veces y había decidido no volver con él cuando, ese verano de 1988, viajó a Mar del Plata para que Monzón le entregara al niño que había quedado a su cuidado.
El 14 de febrero de ese año, la noticia estremeció a todos. Según el relato periodístico, después de participar del festejo de cumpleaños de Sergio Velasco Ferrero y de pasar unas horas en el casino, ambos habían llegado a la casa que Adrián 'el Facha' Martel le había prestado al boxeador. Tras una violenta discusión, Alicia cayó sin vida desde el balcón. El 3 de julio de 1989, un tribunal de justicia condenó a Monzón a once años de prisión por el asesinato de la madre de su hijo.
La noche de Mantequilla y el vínculo con Cortázar
El combate más recordado de su reinado se disputó el 9 de febrero de 1974 en los suburbios de París, en la localidad de Puteaux, bajo una gigantesca carpa de circo montada por el actor Alain Delon. Allí Monzón defendió sus títulos de la AMB y el CMB ante el cubano-mexicano José Ángel 'Mantequilla' Nápoles, quien subió de peso para desafiar al rey indiscutido de los medianos.
Desde el pesaje, la ventaja del argentino fue notoria: mientras Nápoles registró 69,510 kg, Monzón acusó 72,330 kg, aprovechando además su estatura y un largo de brazos que se convirtió en una barrera infranqueable. La esquina del retador decidió detener el combate tras seis rounds de castigo. El escritor Julio Cortázar, presente en la velada, definía a Monzón como un boxeador 'cerebral', que usaba la cabeza para pelear y poseía una 'finura cruel' demoledora.
Esa noche inspiró el cuento La noche de Mantequilla, incluido en Alguien que anda por ahí (1977), donde el boxeo deja de ser solo deporte para convertirse en el escenario de una trama de espionaje político. Luego del combate, Monzón protagonizó un escándalo al negarse a realizar el control antidoping obligatorio, prefiriendo retirarse al cabaret Lido para celebrar, lo que le costaría una multa y problemas con el CMB meses después.
El legado deportivo, la muerte y la serie sobre su vida
Monzón estaba por cumplir seis años de su condena cuando, el 8 de enero de 1995, tenía permiso para trabajar como instructor en un gimnasio de su ciudad natal, Santa Fe, con la condición de llegar en la noche a dormir al penal. De regreso y apurado por el horario, conducía a 140 kilómetros por hora cuando se desbarrancó y el auto se estrelló tras dar siete vueltas de campana. Su muerte fue instantánea.
Según la crítica deportiva de su país, Monzón está entre los cinco mejores deportistas argentinos de todos los tiempos, junto a Juan Manuel Fangio, Diego Armando Maradona, Guillermo Vilas y Lionel Messi. Sus dos últimas peleas, épicos combates con el colombiano Rodrigo 'Rocky' Valdez, se transmitieron en vivo y en directo a todo el país.
El caso de Alicia Muñiz marcó un antes y un después en la sociedad argentina, en tiempos en que la palabra 'femicidio' todavía no había sido acuñada y los medios se referían a estos hechos como 'crímenes pasionales'. Según el material periodístico sobre el caso, el asesinato desenmascaró el horror que vivían muchas mujeres y que, hasta ese momento, se minimizaba, en un contexto en el que muchas víctimas incluso se sentían culpables de las reacciones de sus agresores.
La serie 'Monzón' de Netflix repasa su historia como campeón mundial y su vida personal marcada por la violencia, en una época en la que la diva Susana Giménez, a sus 82 años, anunció que el próximo año estrenará su propia serie biográfica.










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