La selección de Francia sufrió una de sus noches más grises frente al arco en las semifinales del Mundial 2026 ante España. Con solo tres remates al arco en todo el encuentro, el equipo de Didier Deschamps no logró inquietar a Unai Simón y se despidió de la posibilidad de disputar su tercera final mundialista consecutiva.
Dembélé, el más activo pero sin profundidad
Ousmane Dembélé fue el atacante francés que más veces encontró la portería, aunque sus intentos no lograron inquietar al guardameta español. De los tres remates al arco registrados por Francia, dos salieron de sus pies, pero ambos fueron controlados sin dificultades por Unai Simón.
El extremo tampoco consiguió desequilibrar mediante el uno contra uno. No intentó ningún regate durante todo el encuentro, un dato llamativo para un futbolista cuya principal virtud está en desbordar y romper líneas con su cambio de ritmo.
Dembélé tocó 46 veces el balón y perdió la posesión en 17 oportunidades, casi cuatro de cada diez intervenciones. Además, completó 14 de sus 22 pases en campo contrario, con una precisión del 64 %.
Ante la falta de espacios por dentro, trató de generar peligro mediante envíos desde la banda. Acertó dos de los cinco centros que ejecutó, aunque ninguno terminó en una ocasión clara para Francia.
Su actuación resumió los problemas ofensivos del equipo. Dembélé logró participar y finalizar algunas jugadas, pero no encontró profundidad, no superó rivales y tampoco consiguió conectar de manera constante con Kylian Mbappé.
Doué y Cherki mejoraron el ataque desde el banquillo
Desiré Doué mostró una actitud diferente desde su ingreso. En los 33 minutos que disputó buscó recibir entre líneas, encaró a sus marcadores y asumió más riesgos que Barcola.
El atacante participó 28 veces con el balón, realizó dos remates y consiguió dirigir uno hacia la portería, aunque sin suficiente potencia para superar a Unai Simón.
También completó uno de sus tres regates y perdió seis posesiones. Su aporte más importante estuvo en la generación: registró dos pases clave y acertó nueve de sus once entregas en campo rival, con una precisión del 82 %.
Rayan Cherki ingresó por Olise para disputar los últimos 18 minutos. El jugador del Manchester City aportó creatividad, aunque también acumuló errores al intentar acelerar cada intervención.
Cherki tocó 23 veces el balón y perdió siete posesiones, pero completó los dos regates que intentó. Además, realizó un pase clave que alcanzó un valor de 0.38 asistencias esperadas.
Esa entrega fue la acción con mayor probabilidad de terminar en asistencia durante todo el encuentro. Sin embargo, Francia tampoco pudo aprovechar su mejor oportunidad para acercarse en el marcador.
El ataque de 750 millones que no encontró soluciones
Los jugadores que comenzaron en el frente ofensivo —Dembélé, Olise, Barcola y Mbappé— no pudieron generar una sola ocasión clara en conjunto. Los suplentes ofrecieron mayor atrevimiento, pero ingresaron cuando España ya controlaba una ventaja de dos goles.
El problema francés no estuvo únicamente en la definición. El equipo tuvo dificultades para mover a la defensa rival, encontrar pases entre líneas y colocar a sus atacantes en situaciones favorables.
La derrota terminó con la posibilidad de que Francia disputara su tercera final mundialista consecutiva, pero no con su participación en el torneo. Los dirigidos por Deschamps jugarán este sábado 18 de julio el partido por el tercer puesto ante el perdedor de la semifinal entre Argentina e Inglaterra.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.