Una condena de nueve años de prisión pesa sobre un pastor evangélico acusado de realizar tocamientos indebidos contra una menor de nueve años en el distrito de Ripán, provincia de Dos de Mayo, región Huánuco. El caso salió a la luz tras una denuncia presentada en 2024 por la abuela de la víctima y derivó en una investigación de la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Dos de Mayo, que logró además que el Poder Judicial dicte nueve meses de prisión preventiva mientras continúa el proceso.
De acuerdo con la investigación dirigida por el fiscal adjunto provincial Neil Alan Paucar Mirada, el imputado captaba a menores durante actividades religiosas organizadas por la Iglesia Evangélica Alianza Misionera Cristiana en el distrito de Ripán. Según el expediente fiscal, el acusado aprovechaba espacios de reuniones religiosas y celebraciones institucionales para acercarse a niñas que asistían a los cultos.
La denuncia presentada por la abuela de la menor señala que el primer episodio ocurrió durante el aniversario de la iglesia en 2024, cuando la niña esperaba en una fila para recibir un regalo. Según el testimonio recogido por el Ministerio Público, el pastor la condujo hacia un lugar apartado del recinto religioso, donde se habría producido el primer acto de abuso.
Dos episodios denunciados en actividades religiosas
La investigación fiscal describe al menos dos episodios de agresión contra la misma menor. En el primer caso, la víctima habría sido intimidada para guardar silencio. Según la denuncia, el investigado le advirtió que “su abuelita le iba a pegar” o que incluso “la iba a matar” si contaba lo ocurrido, lo que habría provocado que inicialmente no revelara los hechos.
El segundo episodio, según la Fiscalía, ocurrió cuando la menor asistió nuevamente con su abuela a un culto religioso en el mismo distrito de Ripán, en la provincia de Dos de Mayo. La investigación sostiene que el pastor la llevó a una bodega cercana al local religioso, donde habría realizado nuevos tocamientos indebidos antes de obligarla a retirarse cuando escuchó que la abuela la buscaba.
La denuncia se formalizó cuando la menor manifestó dolor físico y relató a su abuela lo sucedido durante la actividad religiosa. La familiar decidió trasladarla a una posta de salud para su evaluación médica y posteriormente presentar la denuncia ante el Ministerio Público, lo que activó las diligencias policiales y fiscales que derivaron en la investigación penal.
Antecedente judicial previo agrava el caso
Durante las diligencias del proceso, el fiscal Neil Alan Paucar Mirada informó que el imputado ya registraba una sentencia previa en primera instancia de nueve años de prisión por el delito de tocamientos indebidos contra otra menor de ocho años. Según el Ministerio Público, esa condena aún estaba pendiente de ejecución y notificación por parte del Juzgado Penal Colegiado de Huánuco.
Este antecedente, de acuerdo con la Fiscalía, permitió identificar un patrón de conducta reiterado en el investigado. La investigación fiscal sostiene que la permanencia del acusado en libertad, pese a la sentencia previa, habría permitido que continúe participando en actividades religiosas y mantenga contacto con menores de edad en el distrito.
El caso ha generado cuestionamientos sobre los tiempos de ejecución de las sentencias judiciales. Según la información fiscal, entre la condena previa en primera instancia y la nueva denuncia presentada en 2024 transcurrió un periodo en el que el acusado continuó realizando actividades como pastor en la iglesia local.








Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.