El ciudadano Luis Enrique Basilio Zamudio, policía en disponibilidad, denunció públicamente a la subprefectura del distrito de Amarilis, acusando a la titular Luzberta Figueroa Ambicho de otorgar garantías personales sin evidencias contundentes y de permitir presuntos actos de tráfico de influencias y nepotismo en su gestión.
De acuerdo con Basilio, la subprefectura concedió garantías personales en su contra y en contra de tres miembros de su familia, a solicitud de los ciudadanos Marvin Max y Freddy Marlon Ureta Guzmán. Estas garantías también incluyen a los hijos menores de dichos denunciantes. Según su versión, la medida fue adoptada sin contar con pruebas claras de amenazas, ni verbales ni escritas, por parte de los implicados.
El denunciante sostuvo que esta decisión no solo le perjudica legalmente, sino también en su carrera profesional, ya que está en proceso de reincorporarse a la Policía Nacional del Perú tras cumplir una sanción. Añadió que labora en Lima, mientras que su familia reside en Huánuco, por lo que teme represalias injustas ante cualquier incidente.
Asimismo, Basilio Zamudio declaró que existe una práctica de nepotismo dentro de la subprefectura, señalando que familiares directos de la subprefecta asistirían a diario a la sede institucional sin tener una función reconocida, según lo evidencia en un video que ha ofrecido presentar como prueba.
El policía en disponibilidad también recordó que en 2023 denunció por corrupción al entonces subprefecto Erick Emiliano Albert Casejas, quien posteriormente fue sancionado judicialmente. En ese contexto, manifestó su sospecha de que las decisiones actuales en su contra podrían tener relación con represalias por ese caso.




