Después de 20 años de veto, el acuerdo firmado permitirá la cooperación mutua en la lucha contra crimen organizado transnacional
Luego de 20 años de ser “vetado”, Perú y Estados Unidos firmaron el Acuerdo de Interceptación Aérea No-Letal el 24 de agosto. La embajadora norteamericana Lisa Kenna y la canciller Ana Gervasi participaron en la ceremonia en el Palacio de Torre Tagle. El acuerdo permitirá que ambos países trabajen conjuntamente contra el tráfico ilícito de drogas y el crimen organizado transnacional, con un enfoque particular en la interdicción aérea no letal. Se busca combatir el ingreso de avionetas ilegales que diariamente vulneran los cielos peruanos.
Esto determina el apoyo logístico y la asistencia operativa del gobierno norteamericano en zonas de alta incidencia de narcotráfico, como el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM). La titular Ana Cecilia Gervasi sostuvo que este acuerdo permitirá fortalecer la labor de las Fuerzas Armadas peruanas en la lucha contra el narcotráfico. Se implementarán ocho aeronaves que permitirán identificar a las avionetas que ingresan, además de recibir apoyo en radares, inteligencia, financiamiento, mantenimiento y capacitación.
La interceptación aérea consiste en que una aeronave “rastreadora” permanece cerca de otra que intenta ingresar al territorio nacional. El ministro de Defensa, Jorge Luis Chávez, aseveró que la interdicción aérea no letal ayudará a obtener más información y combatir la corrupción en instituciones como la Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ejército del Perú. Se aclaró que este acuerdo no permite la “interdicción aérea”, es decir, que las aeronaves sean tomadas para atacar a otras, asegurando que “la asistencia de los Estados Unidos no se utilizará para actividades relacionadas con dañar, destruir, inutilizar o amenazar a aeronaves civiles en servicio”.




