La lucha contra la minería ilegal en Perú, especialmente en zonas como Pataz, La Libertad, ha escalado a un nuevo nivel con la implementación de tecnología avanzada para el control y la fiscalización. Este problema no solo causa severos daños ambientales, sino que también alimenta economías sumergidas y actividades criminales, representando un desafío constante para las autoridades. En este contexto, la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) ha desplegado una estrategia innovadora para combatir este flagelo. Según la investigación publicada por Gestión , la Sunat ha puesto en marcha una operación en la provincia de Pataz, utilizando drones de última generación para intensificar el control y la vigilancia de la actividad minera ilegal en la región. La nueva estrategia de la Sunat se centra en la utilización de drones equipados con tecnología de punta, capaces de operar tanto de día como de noche y en diversas condiciones climáticas. Estos dispositivos están equipados con sensores de calor y tecnología infrarroja, lo que les permite detectar movimiento de personas, identificar bocaminas y socavones, y realizar seguimiento de vehículos, incluso en la oscuridad. Marcela Vargas, intendenta nacional de Insumos Químicos y Bienes Fiscalizados de la Sunat, destacó que esta tecnología permite enfocar placas de vehículos a gran distancia y rastrear su recorrido, lo que facilita la identificación de rutas y operaciones ilícitas. La trazabilidad de los bienes extraídos es un objetivo primordial de esta iniciativa. La Sunat busca controlar el flujo de minerales desde su extracción hasta su procesamiento y eventual exportación, asegurando que cada etapa del proceso se realice dentro del marco legal. Para ello, se están intensificando los controles sobre insumos químicos y maquinarias vinculadas a la actividad minera, elementos esenciales para el procesamiento de minerales como el oro. Los primeros despliegues de esta tecnología ya han arrojado resultados significativos. Se han identificado rutas alternas, zonas de acceso a minas y puntos de entrada a operaciones ilegales. Además, se han interceptado vehículos que transportaban carga sin la documentación requerida, lo que ha permitido incautar tanto minerales como insumos químicos. La Sunat no está sola en esta lucha. La estrategia se implementa en coordinación con la Policía Nacional, el Ejército y la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec). Esta colaboración interinstitucional es fundamental para garantizar la efectividad de los operativos y el cumplimiento de la ley. Las cifras de este año revelan la magnitud del problema y los esfuerzos realizados para combatirlo. Se han registrado 85 plantas procesadoras y más de 146 mil vehículos de transporte. Las acciones ejecutadas han permitido la incautación de 9,536 toneladas de mineral aurífero y no aurífero, así como 339 toneladas de insumos químicos, lo que demuestra el impacto de las operaciones de control y fiscalización. La Sunat tiene previsto intensificar aún más sus acciones en los próximos años. Se proyecta intervenir más de 250 plantas procesadoras en 2025 y 300 en 2026, como parte de una estrategia integral para erradicar la minería ilegal en el país. Este plan ambicioso busca no solo reprimir la actividad ilícita, sino también fomentar el desarrollo de una minería responsable y sostenible.