Mientras el gobernador Juan Alvarado grita en todos los idiomas que los hospitales y centros de salud de Huánuco tienen camas y oxígeno, el testimonio de la comerciante Yudith, quien tiene un hermano infectado de COVID-19, revela lo contrario.
Yudith contó que el día martes 21 de julio, su pariente de 45 años acudió a un laboratorio privado para descartar si era portador de COVID-19 a través de las pruebas rápidas, porque presentaba algunos síntomas de la enfermedad. A esta evaluación salió negativo.
Como las señales de tener el coronavirus eran más evidentes, fue a una clínica donde le sacaron una tomografía. El resultado de esta evaluación arrojó que el 25 % de sus pulmones estaban severamente afectados por el COVID-19.
“Fuimos al centro de salud Aparicio Pomares y nos indicaron que no podían referir a mi hermano a un hospital porque no hay camas para hospitalización y había muchos pacientes en cola. No nos aceptaron y tuvimos que retornar a nuestra casa”, comentó Yudith.
La comerciante detalló que el domingo le faltó oxígeno a su hermano. Por ello, llamó al SAMU, quienes le dotaron este medicamento y recomendaron que el paciente debía ser hospitalizado. “Ellos llamaron a los hospitales y centros de salud para referirlo y le contestaron que no había cama”, precisó.
“Es mentira que el gobernador diga que hay camas en los centros hospitalarios. Cuando vas al centro de salud no te quieren atender. Nadie te acude”, aseveró Yudith, quien esperaba en el frontis de la empresa Linde Gas para recoger su balón de oxígeno.
GASTO
Para tratar al hermano de Yudith, compraron un tanque para oxígeno medicinal a 4500 soles. En la prueba rápida y la tomografía gastaron 500 soles. Además, por el alquiler de un balón paga otros 100 soles diarios. A ello, se suma la consulta médica virtual, por cuyo servicio abona 50. Hasta ahora gastaron más de 10 000 soles.




