Objetivo, hacer caja

Un local de material de madera prefabricada y que dicho sea de paso, abunda en la zona de la selva, resultó ser uno de los más caros del mundo. La construcción de una planta de procesamiento de café estuvo a cargo del Gobierno Regional de Huánuco. Dicha planta, es del tamaño de una habitación de 4 x 4 metros y terminó costando nada menos que 45 700 soles.

Increíble, ¿no? Bueno, ya no sorprende lo que sucede en esta gestión regional, tristemente. Muchos podrían pensar que se trató de la construcción de un ambiente más amplio, como una casa o un almacén, sin embargo, sólo se trató de una habitación pequeña.

La denuncia fue presentada a la fiscalía anticorrupción por el abogado John Narvarte, en su condición de vicepresidente de la organización civil Coalición Ciudadana por la Dignidad de la Región Huánuco.

Consideramos que los adjetivos sobran, esta situación indigna demasiado, genera náuseas… No hay dignidad alguna en esta gestión ¿Qué se puede decir de una autoridad que en plena pandemia, cuando la gente se ha estado muriendo por falta de oxígeno, busque comprar una planta de oxígeno claramente sobrevalorada, que encima llegue cuatro meses tarde y para colmo, trabaje sólo al 50% de su capacidad?

Parecería que este personaje se ha olvidado de sus raíces. Se ha perdido toda empatía e identidad con el pueblo. Simplemente no le interesa lo que sucede con la ciudadanía, mientras siga beneficiándose económicamente.

Este cáncer de la corrupción es un síndrome generalizado en todo el país. Para muestra las tenemos en expresidentes de la República procesados por haber robado a la nación de manera descarada. Igualmente, se da la misma situación con autoridades regionales y locales. 

Penosamente, como hemos visto, existe mucha impunidad. Sino, veamos a muchas exautoridades de Huánuco que deberían de estar purgando condena, sin embargo, terminan arreglando sus chillas en otras instancias. 

Claro, obviamente, por eso tratan de robar lo más que puedan, para “hacer caja” y poder responder cuando las necesidades “lo demanden” y no ir presos. 

Particularmente, sentimos vergüenza ajena de lo que sucede en nuestro departamento. 

Aparentemente, el gobernador regional hace lo que le da la gana, porque no hay quien fiscalice. La asamblea de los consejeros está pintada, no investiga nada, no averigua nada. ¿Por qué será? Pues es obvio.