El representante de los usuarios afectados, Alfredo Quispe, formalizó este lunes un requerimiento ante el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) para instalar una mesa de trabajo en Huánuco. La iniciativa, respaldada por dirigentes vecinales tras reuniones celebradas el 15 y 16 de mayo, busca frenar presuntos incrementos injustificados en los recibos de la Empresa Prestadora de Servicios (EPS) Seda Huánuco.
El pliego petitorio consta de nueve puntos, entre los que destaca la exigencia de instalar válvulas de purga o bloqueadores de aire en los medidores domiciliarios para evitar lecturas alteradas. Los usuarios demandan además la aplicación temporal de un consumo promedio basado en los últimos seis meses previos a la instalación de los nuevos equipos de medición, mientras se implementan soluciones técnicas definitivas.
La plataforma de reclamos también contempla la compensación o refacturación por cobros excesivos, la rendición de cuentas de la EPS y la formulación de una nueva planta de tratamiento con proyección a 50 años. Quispe propuso el 22 y el 26 de mayo como fechas de trabajo tentativas para la llegada del directorio del OTASS a la región, descartando que los dirigentes viajen a Lima.
Fricciones legales y reclamos ciudadanos
El conflicto escaló luego de que Seda Huánuco enviara una carta notarial a Quispe exigiéndole rectificar sus denuncias públicas sobre presuntas lecturas infladas y el uso de pruebas caseras con tanques. El dirigente, quien cuenta con el patrocinio legal del abogado Hernán Cajusol, rechazó la exigencia de rectificación argumentando que sus demostraciones son referenciales y reflejan el malestar ciudadano.
Los afectados señalan que el aire acumulado en las tuberías altera los medidores, elevando tarifas habituales de 70 u 80 soles hasta los 160 soles en casos particulares. Según Quispe, la EPS ya ha tenido que corregir más de 25 facturaciones tras las denuncias públicas, reduciendo recibos de 950 a 14 soles, y de 209 a 114 soles en sectores de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca.
Los dirigentes exigen que en las futuras negociaciones participen como veedores los colegios profesionales, los consejeros regionales, las municipalidades locales, la Defensoría del Pueblo y la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass). Esto se debe a que intentos previos de mediación institucional, programados desde diciembre pasado, no lograron consolidar una solución.
La respuesta formal de OTASS al pliego de reclamos y la viabilidad del diálogo directo en Huánuco definirán el rumbo de un conflicto que cuestiona el sistema de facturación local. El caso también medirá el alcance de las acciones legales emprendidas por la EPS contra los representantes vecinales, en un escenario donde la desconfianza de los usuarios sobre la medición de su consumo sigue abierta.










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