Servicios secretos británicos, incluido el MI5, orquestaron en secreto una Ley de Amnistía para militares y paramilitares en Irlanda del Norte, pese a su implicación en cientos de asesinatos. Indignación entre las víctimas.
Una investigación explosiva reveló que el MI5 y otras agencias de seguridad británicas formaron parte de un grupo secreto que ideó la Ley de Amnistía de 2023. Esta norma, ya anulada en enero de 2024, buscaba proteger a soldados y paramilitares, incluyendo aquellos con 3.500 muertes atribuidas al conflicto norirlandés.
Según la investigación publicada por The Guardian, en colaboración con el boletín *The Detail*, figuras clave de la seguridad británica participaron en un grupo secreto para idear una ley de amnistía. Esta norma buscaba cerrar los casos del conflicto norirlandés, conocido como 'The Troubles', que por 30 años dejó más de 3.500 muertos entre 1968 y 1998, muchos sin justicia.
Servicios de Seguridad Británicos Implicados en Ley de Amnistía con 3,500 Vidas en Juego
La controversial Ley de Amnistía, aprobada inicialmente en 2023 y cuya inmunidad condicional fue eliminada en enero de 2024 tras una votación parlamentaria, fue gestada en reuniones secretas del "grupo de trabajo senior para investigaciones del legado". En este grupo, establecido en 2020, se descubrió la presencia de figuras de alto rango de la policía y agencias estatales, generando una ola de indignación entre los grupos de víctimas, que la consideran un acto de impunidad. La participación directa de los servicios de seguridad británicos, como el MI5 y otras ramas de inteligencia, levanta serias preguntas sobre la neutralidad y la justicia. El conflicto de Irlanda del Norte, que duró aproximadamente 30 años, entre finales de los años 60 y el Acuerdo de Viernes Santo de 1998, cobró la vida de al menos 3.500 personas, con un estimado de 1.440 soldados británicos y más de 300 oficiales de policía del RUC (Royal Ulster Constabulary) entre las víctimas, además de miles de civiles.
¿Quién Protegía a Quién en las Sombras del Conflicto?
La investigación del boletín *The Detail*, compartida con *The Guardian*, revela que la composición de este grupo de trabajo secreto no era imparcial. Entre sus miembros se encontraban el exjefe de policía del Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI), George Hamilton, y Madeleine Alessandri, quien hasta 2020 fue asesora adjunta de seguridad nacional del Reino Unido, para luego ser nombrada secretaria permanente de la Oficina para Irlanda del Norte. Otra asistente clave fue Chloe Squires, directora de seguridad nacional en el Ministerio del Interior en el momento de las reuniones. El resto de los participantes también tenía vínculos directos con el aparato de seguridad y policía del Estado. Esta estructura secreta desafía la obligación legal, según el Artículo 2 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, de garantizar investigaciones efectivas e independientes en los casos heredados, especialmente cuando involucran a las fuerzas de seguridad. Se estima que hay cientos de casos pendientes que involucran al Estado, y la existencia de este grupo ha profundizado la desconfianza pública.
Un Historial de Promesas Incumplidas y Cierre de Casos
La revelación de la participación de los servicios de seguridad otorga peso a las preocupaciones de que estos mismos servicios, y la policía, estuvieron detrás de la Ley de Amnistía y la Comisión Independiente para la Reconciliación (ICRIR), el organismo que se creó para investigar los casos. Un intento anterior, el Equipo de Investigaciones Históricas (HET), fue disuelto en 2014 tras hallarse que no había investigado adecuadamente los asesinatos estatales, fracasando en un 90% de sus objetivos. Esto establece un patrón preocupante.
¿Silenciar a las Víctimas: Una Estrategia Consciente del Estado?
Daniel Holder, de la ONG Comité para la Administración de la Justicia (CAJ) en Belfast, libró una batalla de ocho meses para que se divulgaran documentos relacionados con este grupo, tras ser rechazadas sus solicitudes iniciales de libertad de información. Holder, quien compartió los documentos marcados como "secreto oficial", destacó que es solo ahora que emerge algo de detalle sobre el grupo. Su trabajo reveló un memorándum de las reuniones de 2020 donde George Hamilton fue citado diciendo que “las familias agradecerán la recuperación de información. Es la pequeña minoría vocal la que presentará los desafíos legales y deberíamos estar preparados para eso, pero ellos no hablan por la mayoría silenciosa que solo quiere seguir adelante”. En respuesta, Mark Thompson, de Relatives for Justice, afirmó que no describiría a los 1.100 familiares de víctimas de asesinato y tortura, que buscan respuestas a través de acciones civiles, como una "pequeña y ruidosa minoría". Las familias sienten que las agencias estatales buscan evadir una rendición de cuentas plena y transparente, cerrando un ciclo de 40 años de espera.
Estructuras Secretas y el Fracaso de un Nuevo Mecanismo
La ley resultante de estas reuniones "llevó al cierre, el 1 de mayo de 2024, de cientos de casos bajo los mecanismos de legado entonces existentes y su desastroso reemplazo por la ICRIR", según Holder. La ICRIR, a más de dos años de su creación, aún no ha completado un solo caso, mostrando una ineficacia que alarma a las víctimas. Las actas de una reunión, por ejemplo, mostraban que el gobierno pretendía concluir las investigaciones de las 3.500 muertes de 'The Troubles' "en dos años", un plazo que reconocieron como "ambicioso". Este objetivo, sumado a la intención de introducir una "barra legal" para futuras investigaciones criminales, es visto por las víctimas como una búsqueda de amnistía encubierta.
El Largo Camino Hacia la Verdad: De 2020 al Presente
Los documentos revelan que el grupo de trabajo senior de legado se reunió el 19 de junio y el 20 de julio de 2020. Los archivos indicaban una tercera reunión programada, pero no se ha revelado más información sobre ella y una fuente gubernamental indicó que no se llevó a cabo. La propia existencia del grupo solo salió a la luz incidentalmente cuando el entonces jefe de policía del PSNI, Simon Byrne, informó a un comité de Westminster que el PSNI había declinado unirse para mantener la imparcialidad. Un portavoz de la Oficina de Irlanda del Norte afirmó que el gobierno actual está "derogando y reemplazando" la Ley de Legado. Hamilton, por su parte, dijo que sus comentarios fueron "selectivos" y "sacados de contexto", y que su objetivo al unirse al grupo era "asegurar que las lecciones de intentos anteriores" no se perdieran, destacando la importancia de "tener a las víctimas y familias en el centro" de cualquier proceso. Sin embargo, su participación inicial ha sembrado una desconfianza que será difícil de erradicar en la población de 1.9 millones de habitantes de Irlanda del Norte.
¿Qué Futuro Espera a la Justicia en Irlanda del Norte?
La polémica en torno a la Ley de Amnistía y la participación encubierta de los servicios de seguridad británicos sigue abierta. La derogación de la ley es un paso, pero el camino hacia la verdad y la justicia para las miles de víctimas de 'The Troubles' es aún incierto. ¿Se logrará establecer un mecanismo verdaderamente independiente y con credibilidad para cerrar heridas que llevan más de 50 años sangrando? La comunidad internacional y los familiares exigen una respuesta, esperando que el gobierno británico no repita los errores del pasado y honre su compromiso con la rendición de cuentas plena, garantizando que el coste humano de la impunidad no se convierta en una carga eterna para una sociedad que busca paz y reconciliación.
Crédito de imagen: Fuente externa










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