Johannes Klaebo (Oslo, 1996) ha entrado a formar parte de la galería de MARCA Leyenda, el número 98 de la lista y el segundo deportista de nieve en recibir el galardón tras Alberto Tomba. El esquiador de fondo noruego, dueño de 11 oros olímpicos —solo superado por Michael Phelps en el cómputo global—, concedió una entrevista a MARCA tras la ceremonia.
El costo mental de seis oros en unos Juegos
Preguntado por el desgaste que le supuso ganar seis medallas en los últimos Juegos Olímpicos de Invierno, Klaebo reconoció que fue “brutal”. “Creo que fueron dos semanas brutales en cuanto a preparación mental para cada carrera, y cuando terminabas una, siempre tenías que pensar en la siguiente y empezar a prepararte”, explicó. “Fue muy, muy duro, pero al final mereció la pena todo el estrés mental”.
La última carrera, los 50 km, fue particularmente exigente. Klaebo reveló que se despertó con malestar de garganta dos días antes y que su frecuencia cardíaca máxima, normalmente de 193, alcanzó los 196 latidos por minuto. “Probablemente es la carrera en la que más he pensado”, confesó.
Vida de monje y el rol del abuelo-entrenador
Para llegar a ese nivel, Klaebo pasó meses en una “cueva”. “Entre diciembre y los Juegos Olímpicos básicamente no vi a nadie. Hice las carreras y luego volví a mi cueva”, relató. Aunque la soledad fue dura, contó con la compañía de su amigo Emil Iversen y de su padre, que cocinaba y lo llevaba a los entrenamientos.
Su abuelo, que ha sido su entrenador desde los 15 años, tuvo un impacto decisivo. “Me ha enseñado valores con la forma en que vive su vida”, afirmó Klaebo, y recordó que al cruzar la última meta en los Juegos su abuelo estaba “completamente en shock, y muy, muy orgulloso”.
Presión, rivalidad y el sueño de Phelps
Klaebo aseguró que la presión le gusta. “Siento que me da un plus, me activa tener ese tipo de presión”, señaló. Sobre la rivalidad interna en Noruega, el país más fuerte del mundo en esquí de fondo, dijo que “esa es precisamente la belleza de nuestro deporte”.
En cuanto al ranking olímpico, donde es segundo solo detrás de Michael Phelps, fue realista: “Phelps está muy lejos en lo alto. Necesitaría ganar seis oros en los dos próximos Juegos para igualarle. Será difícil, pero tampoco está mal ser el segundo de esa lista”. Su próximo gran objetivo es el Campeonato del Mundo en Falun, Suecia, en 2027.
Klaebo concluyó con una reflexión personal: “Solo quiero ser yo mismo, cuidar a los que quiero y ser buena persona”.










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