La reunión entre autoridades de Huánuco y representantes de OTASS concluyó sin resolver el punto más sensible de la crisis del agua: la remoción de funcionarios de Seda Huánuco. El alcalde provincial, Antonio Jara, calificó el encuentro como improductivo y afirmó que la población no recuperará la confianza en la EPS solo con explicaciones técnicas.
Jara señaló que el pedido de cambios en la gerencia o el directorio de Seda Huánuco fue planteado previamente ante OTASS, pero no fue abordado durante la reunión en Huánuco. Según su versión, el representante nacional alegó no tener facultades para remover al directorio, argumento que el alcalde cuestionó porque pudo haber sido advertido desde el inicio.
El burgomaestre también indicó que existía un acta previa trabajada en Lima, la cual el representante de OTASS desconoció durante el encuentro. La tensión aumentó al cierre, cuando —según Jara— el funcionario se negó a firmar el acta final y abandonó el lugar argumentando premura por su vuelo.
La confianza pública en disputa
Para Jara, el problema ya no se limita al estado del canal de conducción, las redes antiguas o los planes técnicos. El alcalde sostuvo que la crisis también es de confianza pública, debido a los cortes, la baja presión y las dudas ciudadanas sobre la capacidad de Seda Huánuco para garantizar el servicio.
El alcalde negó además que las autoridades locales hayan excluido a la prensa. Según dijo, las restricciones respondieron al protocolo aplicado por OTASS. También señaló que se intentó trasladar la reunión a otro local, lo que fue rechazado al considerar que no correspondía imponer condiciones en Huánuco.
Frente a los cuestionamientos, el gerente de Seda Huánuco, Mirko Jurado Dueña, rechazó que la EPS no tenga planes de contingencia. Afirmó que la empresa cuenta con un plan de gestión reactiva aprobado el 22 de enero de 2026 mediante Resolución 007-2026-EPS Seda Huánuco.
Seda admite riesgos en el sistema
Jurado explicó que ese plan contempla acciones de preparación, respuesta y rehabilitación para plantas, reservorios, pozos y el canal de conducción. También anunció que la EPS elaborará un plan exclusivo para el canal, más amplio y específico, que debería estar aprobado el 31 de julio.
El gerente reconoció escenarios de riesgo por posible colapso, roturas o baja producción de agua potable. También advirtió que hay personas asentadas debajo de la infraestructura, por lo que el problema no solo es operativo, sino también social y de seguridad.
Seda Huánuco admitió además que parte de la infraestructura de la ciudad ya cumplió su vida útil. Jurado habló de redes con más de 50 o 60 años de antigüedad y señaló que el proyecto del casco central no bajaría de S/40 millones.
La crisis queda abierta pese al reciente relevo en OTASS. Mientras el alcalde exige cambios visibles en Seda Huánuco, la EPS defiende que tiene capacidad de respuesta técnica. Entre ambos discursos, los usuarios siguen esperando lo esencial: agua segura, continua y suficiente.








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