Historia del Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco es el reciente libro del profesor Eliseo Talancha Crespo, que tuve la oportunidad de conocer en el marco del Congreso Internacional de Historia de San Marcos, realizado con motivo del 475.° aniversario de nuestra Alma Máter. Se trata de una investigación histórica que reconstruye la trayectoria de una de las instituciones jurídicas más relevantes de la región de Huánuco, desde sus antecedentes coloniales hasta el año 2026, cuando la entidad cumple 87 años de fundada. La obra no constituye una mera crónica institucional; por el contrario, aspira, con rigor y ambición académica, a convertirse en un valioso documento para la historia jurídica y social del Perú, narrada desde una perspectiva regional.
ESTRUCTURA
El libro se estructura en seis capítulos. El primero ofrece un recorrido por el ejercicio de la abogacía en Huánuco desde el Virreinato y los primeros años de la República, recuperando figuras como Pedro Fuentes, Francisco Calero, Manuel Antonio Valdizán, Luciano Benjamín Cisneros y José Varallanos, letrados cuya actuación marcó la vida jurídica regional antes de la existencia del Colegio. El segundo capítulo analiza los antecedentes institucionales que hicieron posible su creación, entre ellos la formación de la Corte Superior de Justicia de Junín, el Colegio de Abogados de Junín y Pasco y, finalmente, la creación de la Corte Superior de Justicia de Huánuco en 1935-1936, hecho que desencadenó la fundación del Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco.
El tercer capítulo narra el proceso fundacional del Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco en 1938, la aprobación de su primer estatuto y la destacada figura del doctor Ezequiel S. Ayllón Pinzás, quien ejerció como primer decano de la institución. Por su parte, el cuarto capítulo recorre algunos de los episodios más significativos del siglo XX vinculados a la actuación pública y gremial del Colegio: la lucha contra el tinterillaje —es decir, el ejercicio ilegal de la abogacía—; el problema de la contaminación del agua en 1946; las convenciones regionales de abogados del Centro realizadas en 1954 y 1957; así como la participación del Colegio en los debates relacionados con la Constitución Política del Perú de 1979 y los posteriores procesos de regionalización del país, entre otros asuntos de relevancia jurídica e institucional.
El quinto capítulo aborda el papel del Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco en las reformas del sistema de justicia, incluyendo el cuestionamiento a magistrados, la crisis política del año 2000 y la denominada Declaración de Huánuco, así como su participación en el caso del Parque Puelles entre 2010 y 2012. Finalmente, el sexto y último capítulo detalla la historia del local institucional, desde la compra del terreno en 1985 hasta la construcción de la sede propia del Colegio. La obra se cierra con un exhaustivo anexo documental que incluye la nómina completa de decanos y juntas directivas desde 1938 hasta 2026, además de un amplio aparato de fuentes primarias y bibliografía especializada.
PERSONAJES Y ACONTECIMIENTOS
La obra posee un carácter coral: no existe un protagonista único, sino una amplia galería de juristas y personajes cuya actuación colectiva contribuyó a construir y consolidar la institución. Entre los más destacados se encuentra Ezequiel S. Ayllón Pinzás, primer decano del Colegio en 1938, figura central del capítulo fundacional y hombre de notable trayectoria jurídica e intelectual. Asimismo, destaca la presencia de Luciano Benjamín Cisneros, tribuno y jurista huanuqueño del siglo XIX, considerado uno de los más importantes exponentes del pensamiento liberal peruano. Eliseo Talancha Crespo lo recupera como antecedente intelectual de la tradición forense huanuqueña. Igualmente, la obra visibiliza a Manuel Antonio Valdizán y José Manuel Echegoyen, abogados republicanos que participaron en la redacción de la Constitución Política del Perú de 1823. Finalmente, no podía dejar de citarse a José Varallanos, jurista e historiador, autor de la clásica Historia de Huánuco, rescatado en esta obra por su doble condición de hombre de leyes y defensor de la cultura andina.
Uno de los principales méritos de la obra es que no se limita a narrar los asuntos internos del Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco, sino que lo sitúa como un actor relevante en diversos episodios de la vida pública regional. En ese contexto, la lucha contra el tinterillaje —esto es, el ejercicio ilegal de la abogacía por personas sin título profesional— constituye quizás uno de los episodios más vívidos y significativos del siglo XX. El Colegio combatió activamente esta práctica, considerada perjudicial tanto para la ciudadanía como para la dignidad de la profesión jurídica, promoviendo acciones institucionales orientadas a su erradicación y contribuyendo a que dicha conducta llegara a tipificarse como delito en la legislación peruana.
La contaminación del agua potable en 1946 y el proceso de regionalización de los años ochenta muestran a un Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco comprometido con los intereses colectivos de la región, trascendiendo ampliamente su función meramente gremial. Del mismo modo, la participación de la institución en la denominada Declaración de Huánuco del año 2000, en plena crisis política nacional, así como su intervención en el caso del Parque Puelles entre 2010 y 2012, confirman esa permanente vocación de incidencia cívica y defensa de los asuntos públicos regionales. En el plano estrictamente institucional, la construcción de un local propio —resultado de décadas de gestiones y esfuerzos colectivos— simboliza la consolidación material y orgánica del Colegio, cuya historia es narrada por Eliseo Talancha Crespo con especial detalle y rigurosidad documental.
Asimismo, la obra documenta las sucesivas transformaciones de la jurisdicción territorial del Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco, la cual llegó a abarcar, en distintos momentos de su historia, los departamentos de Pasco y Ucayali , incluyendo originariamente a la provincia de Coronel Portillo. Posteriormente, dicha jurisdicción quedó circunscrita exclusivamente al ámbito huanuqueño en el año 2004, tras la creación del Distrito Judicial de Pasco, hecho que redefinió la organización territorial y administrativa del Colegio.
VALORACIÓN Y RECOMENDACIÓN
Historia del Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco constituye una obra valiosa y necesaria para la historiografía jurídica regional y nacional. Su mayor virtud radica en el plano metodológico: Eliseo Talancha Crespo no construye su relato sobre la mera memoria oral ni sobre documentos aislados o dispersos, sino sobre un sólido trabajo de investigación sustentado en fuentes primarias, actas institucionales, periódicos de la época resguardados en la Biblioteca Nacional del Perú, diarios de debates del Congreso y testimonios orales de antiguos directivos y trabajadores de la institución. Esa rigurosa base documental otorga credibilidad y consistencia académica a un género —la historia institucional— que con frecuencia suele incurrir en el panegírico, la exaltación acrítica o la superficialidad narrativa.
La obra logra, además, contextualizar adecuadamente la historia local dentro de los grandes procesos de la historia nacional. El lector no solo se aproxima a la trayectoria del Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco, sino también a la evolución del sistema judicial peruano, a la consolidación de la abogacía como profesión y a los principales debates políticos e institucionales que marcaron el siglo XX en el Perú. En ese sentido, el alcance de la obra supera ampliamente su objeto aparente. Más que una simple historia institucional, el libro se convierte en una vía para comprender las relaciones entre derecho, política y sociedad en el ámbito regional y nacional.
Como observación crítica, podría señalarse que la obra concentra una atención más extensa y detallada en los períodos fundacional y en el desarrollo institucional del siglo XX que en las décadas más recientes (1990-2026), probablemente debido tanto a la mayor disponibilidad de fuentes históricas consolidadas como a la proximidad temporal de los acontecimientos más contemporáneos, circunstancia que suele dificultar una perspectiva plenamente histórica y desapasionada. Asimismo, aunque el libro rescata a numerosos juristas y personajes relevantes de la tradición forense huanuqueña, la dimensión más humana de sus protagonistas —sus trayectorias personales, motivaciones, tensiones y contradicciones— aparece en ciertos pasajes subordinada al relato institucional. Ello, sin embargo, no disminuye el valor historiográfico de la obra.
Historia del Ilustre Colegio de Abogados de Huánuco constituye una genuina contribución a la historiografía jurídica regional peruana. Eliseo Talancha Crespo entrega un trabajo que no solo preserva la memoria institucional, sino que también construye identidad y ofrece orientación para las futuras generaciones de abogados. La obra se recomienda especialmente a profesionales del derecho, historiadores regionales, estudiantes universitarios de ciencias jurídicas y sociales, así como a todo ciudadano interesado en comprender el papel desempeñado por las instituciones jurídicas en el desarrollo histórico y social del Perú.
(*) Alumna de la Facultad de Derecho de la UNMSM










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