Advertencia: El siguiente texto es una columna de opinión publicada por el medio Página 3. No representa un análisis neutral ni datos oficiales. Se reproduce con fines informativos, atribuyendo todas las afirmaciones a su autor.
Mientras se esperan los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la primera vuelta de las elecciones en Perú ya permite esbozar un primer balance de ganadores y perdedores, según una columna de opinión difundida por el medio local Página 3.
Estrategias señaladas como fallidas
De acuerdo con la columna, un primer gran derrotado en estos comicios ha sido el conjunto de fuerzas que utilizaron el ‘terruqueo’ en todas sus variantes, así como el insulto y el agravio como principal medio para conseguir electores. Si bien estas estrategias lograron una cantidad considerable de votos, no habrían sido proporcionales a la inversión realizada en cuentas falsas, mensajes amedrentadores, troles y grandes medios de comunicación que, según la fuente, crearon portadas y convocaron a seudo especialistas para sustentar afirmaciones sin respaldo en la realidad.
La columna señala que, aunque los filósofos clásicos sostenían que de la nada nada se puede decir, merece recordarse que Sendero Luminoso no existe desde hace más de 14 años y el Movadef no existe desde hace 10 años. Asimismo, se indica que el comunismo es una utopía sin concreción real en este tiempo, sin perjuicio de la existencia de países con gobiernos socialistas exitosos como China, Vietnam, los países de Europa del Norte, Uruguay, México, Colombia y Brasil, aunque ninguna experiencia política pueda importarse directamente.
Otra estrategia señalada como perdedora fue el uso de la religión para asustar. La propaganda de la candidata fujimorista habría desplegado invocaciones a Dios para alertar sobre una supuesta amenaza a la libertad religiosa, pero la mayoría del pueblo creyente no habría caído en esas falsas dicotomías, según la columna. Se recuerda que el Dios de la tradición judeocristiana es un Dios compasivo, de vida, de amor, de perdón y de misericordia, que opta preferencialmente por los pobres.
En suma, la columna concluye que fracasaron las grandes líneas estratégicas desplegadas por un pacto integrado por empresas de televisión, radio y prensa escrita de alcance nacional, así como operadores regionales que multiplicaron cuentas de ‘terruqueo’ y amedrentamiento, y que probablemente tuvieron agentes en sectores de las cúpulas de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Los sectores señalados como ganadores
Por el lado de los ganadores, la columna identifica principalmente a los más pobres del Perú: aquellos clasificados en los niveles «D» y «E» de los estudios de opinión, los que residen en los distritos más rurales, los que viven en la periferia de las ciudades, así como las personas menos pobres o no pobres que se han solidarizado con ellos.
La nota central de los resultados, según la columna, sería la expresión de lo que el teólogo Gustavo Gutiérrez denominó «la fuerza histórica de los pobres». El texto invita a contemplar este fenómeno con humildad y a ponerse a su servicio.









Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.