Un sismo de magnitud 4,0 remeció la región Cusco la noche del último domingo y generó temor entre la población debido a su profundidad de apenas 12 kilómetros. El movimiento fue percibido con fuerza en la ciudad y otros sectores de la región, lo que llevó a varias personas a salir de sus viviendas y establecimientos como medida de prevención.
Miguel Oscco, director de la Oficina de Gestión de Riesgos del Gobierno Regional Cusco, informó que hasta el momento no se han reportado personas heridas ni afectaciones a la vida o la salud. El Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) continúa monitoreando posibles daños derivados del movimiento telúrico.
Reportes de daños leves en infraestructura
Entre los reportes recibidos figura el del colegio Arturo Palomino, donde se detectó una fisura. Sin embargo, tras la evaluación correspondiente, se determinó que esta corresponde a una junta de construcción y no compromete la estructura del plantel.
También se reportó un pequeño deslizamiento de tierra y piedras en el sector de Ennaco, en la vía hacia el laberinto de Ccorao. El material fue retirado por personal de la municipalidad para restablecer las condiciones de tránsito.
Aeropuerto de Cusco activó protocolos tras el sismo
El movimiento también fue percibido en las instalaciones del Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete. Allí se desprendieron algunas baldosas del cielo raso y se registró el movimiento y caída de algunos banners.
Ante la situación, se activaron los protocolos de seguridad y evacuación. No se reportaron personas afectadas. En tanto, efectivos de bomberos atendieron una emergencia en un edificio de Larapa, donde algunas personas quedaron atrapadas en un ascensor a consecuencia del movimiento. Los ocupantes fueron rescatados sin registrar lesiones.
"En un balance general no hemos tenido daños de consideración, todos han sido daños leves en infraestructura y, sobre todo, en la vida y salud de las personas no se ha registrado ninguno", señaló Oscco.
El funcionario precisó que, después del movimiento principal, se registraron hasta tres réplicas, aunque ninguna generó un incremento de los daños reportados. El sismo también fue percibido en sectores como Pisac y Urcos, además de otras localidades de la región. Por ello, las autoridades mantienen el monitoreo a través de los equipos de emergencia para identificar eventuales afectaciones.
El sismo estaría relacionado con la falla de Pachatusan
De acuerdo con Oscco, el movimiento estaría relacionado con la falla geológica de Pachatusan, estructura asociada a otros eventos sísmicos registrados en la zona. El funcionario recordó que durante 2024 se produjeron movimientos en sectores como Lucre y Urcos, vinculados a esta zona de actividad sísmica. Las autoridades regionales mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevas réplicas.
Registro de los tres movimientos
El Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través de su Centro Nacional de Sismología (CENSIS), registró los tres movimientos entre las 20:07 y las 23:56 del domingo 20 de septiembre, todos localizados entre 11 y 12 kilómetros al este de la ciudad. El más intenso alcanzó una magnitud de 4.0 y una intensidad de III-IV en la escala de Mercalli, lo que equivale a un movimiento perceptible para la población pero sin capacidad de generar daños estructurales.
El primero de los tres sismos ocurrió a las 20:07:32 con una magnitud de 4.0 y una profundidad de 12 kilómetros. Fue el más enérgico de la secuencia y el único que alcanzó intensidad III-IV, lo que significa que pudo ser sentido con claridad por personas en reposo y provocar el movimiento leve de objetos colgantes. El segundo se registró a las 21:02:51, con magnitud 3.4 y profundidad de 11 kilómetros, e intensidad II. El tercero llegó casi tres horas después del primero, a las 23:56:56, con idéntica magnitud de 3.4, profundidad de 9 kilómetros e intensidad II.
Los tres epicentros se ubicaron en coordenadas prácticamente idénticas —entre las latitudes -13.50 y -13.52, y las longitudes -71.87 y -71.88—, lo que sugiere que los dos últimos movimientos podrían ser réplicas del primero. Según la escala de colores del CENSIS, los tres sismos se ubican en el rango verde, asignado a movimientos de magnitud inferior a 4.4.
Por qué Cusco y el Perú tiemblan con tanta frecuencia
La actividad sísmica registrada en Cusco no es un fenómeno aislado. El Perú se ubica en el Cinturón de Fuego del Pacífico, la franja de aproximadamente 40.000 kilómetros que concentra el 75% de los volcanes del mundo y donde ocurre alrededor del 80% de los terremotos más intensos del planeta.
En el caso peruano, la causa directa de la sismicidad es la colisión entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana. La placa oceánica se introduce por debajo de la continental en un proceso de subducción que genera fricción y acumulación de energía. Cuando esa energía se libera, se producen los sismos. Hernando Tavera, presidente ejecutivo del IGP, ha señalado que "el Perú es un país sísmico y que lo más extraño que pueda ocurrir es que no haya movimientos telúricos".
Tavera también advirtió que los eventos de magnitudes cuatro, cinco y seis no liberan energía suficiente para evitar un terremoto de mayor envergadura, una advertencia vinculada a la preocupación por la acumulación de energía en zonas próximas a la costa. Las regiones más expuestas son las cercanas al litoral —Lima, Ica y Áncash—, donde la interacción entre placas es más directa. Sin embargo, el interior del continente, incluida la sierra sur donde se ubica Cusco, también registra actividad por la reactivación de fallas tectónicas vinculadas a esa deformación continental.
Las cifras del IGP muestran una variación limitada en la percepción de más sismos: entre 2016 y 2020 se registraron 21 sismos de magnitud 6 o superior; entre 2021 y 2025, la cifra ascendió a 23. Son dos eventos adicionales en cinco años.










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