En el distrito de Macarí , provincia de Melgar (Puno) , las rondas campesinas intervinieron y sancionaron al subprefecto Fredy Condori Yucra luego de que este participara en una actividad proselitista junto a la lideresa de Fuerza Popular , Keiko Fujimori . La medida fue ejecutada en la plaza principal, donde el funcionario fue retenido y sometido a castigos físicos como chicotazos, planchas y ejercicios tipo “rana”, bajo la supervisión de dirigentes ronderos. La intervención se produjo tras la difusión de su presencia en el evento político, lo que generó malestar en la comunidad. Según los ronderos, la actuación del subprefecto vulneró el principio de representación y respeto hacia la población , al vincularse con una figura política en un contexto considerado sensible para la región. Durante la sanción, la autoridad rondera cuestionó directamente a Condori Yucra , señalando que su comportamiento afectaba la imagen del distrito. El subprefecto intentó justificar su presencia indicando que ya no ejercía funciones al momento del encuentro; sin embargo, los dirigentes rechazaron esta versión y afirmaron que continuaba en el cargo. La dirigente que encabezó la intervención sostuvo que el subprefecto habría incurrido en una falta grave al no actuar en coherencia con los intereses de la población. En ese contexto, afirmó que existía una contradicción entre su versión y su condición real como autoridad vigente. “Ha hecho quedar muy mal al distrito de Macarí. No es posible que una autoridad actúe de esa manera; primero está la población” , expresó durante la sanción pública, mientras dirigía los ejercicios físicos que el funcionario debía cumplir. El castigo incluyó una serie de 30 repeticiones en posición de “rana”, seguidas de planchas, realizadas bajo evidente desgaste físico. Durante el proceso, también se aplicaron chicotazos como parte de las prácticas tradicionales de sanción comunitaria que ejercen las rondas campesinas en determinadas zonas rurales del país. La intervención culminó con la orden de retiro inmediato del subprefecto de la plaza, en medio de críticas adicionales por su acercamiento a la lideresa política. La dirigente rondera también expresó su rechazo a la presencia de Fujimori en la zona, haciendo referencia a cuestionamientos históricos vinculados a su figura. Debate sobre autoridad El caso reabre el debate sobre los alcances de la justicia comunal ejercida por rondas campesinas , así como los límites en la actuación de autoridades políticas en contextos locales altamente politizados. Mientras algunos sectores consideran estas acciones como mecanismos legítimos de control social, otros advierten sobre posibles excesos y vulneraciones a derechos fundamentales. Asimismo, el episodio pone en discusión el rol de los subprefectos como representantes del Ejecutivo en las regiones, especialmente en escenarios donde la neutralidad política es clave para mantener la legitimidad institucional ante la ciudadanía.