Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon inocentes este jueves 15 de octubre ante un tribunal federal de Nueva York de nuevos cargos por conspiración para cometer torturas. Las acusaciones se refieren a ciudadanos estadounidenses y otras personas que estuvieron detenidas en Venezuela.
Durante la audiencia, Maduro manifestó, mediante un intérprete, que había leído la acusación y rechazó su contenido por considerarlo una reiteración de señalamientos falsos. El juez Alvin Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, interrumpió su intervención y registró su declaración de no culpabilidad.
Flores también negó las imputaciones. “Soy completamente inocente, no soy culpable”, expresó. Días antes, la justicia había rechazado su solicitud para cumplir prisión domiciliaria.
La acusación amplía el proceso penal
Los nuevos señalamientos se incorporan al proceso que ambos enfrentan por delitos relacionados con narcóticos y armas. Según la acusación estadounidense, la pareja habría participado en torturas contra personas bajo custodia de las autoridades venezolanas.
Maduro y Flores permanecen detenidos tras su captura durante una operación militar estadounidense en enero y su posterior traslado a Nueva York. La presentación de los nuevos cargos amplía las imputaciones que deberán enfrentar ante la justicia federal.
Juicio aplazado y próxima audiencia
Hellerstein aceptó una solicitud conjunta de la fiscalía y la defensa para aplazar dos semanas el comienzo del juicio. La nueva fecha quedó establecida para el 14 de junio de 2027, con el propósito de permitir la presentación de mociones previas.
La siguiente audiencia está programada para el 17 de diciembre. El tribunal examinará los argumentos de inmunidad con los que la defensa busca que se descarte el proceso.







Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.