Las aeronaves regresaron a territorio estadounidense mientras Reino Unido investiga un presunto complot contra la instalación militar.
Estados Unidos retiró todos los bombarderos de largo alcance desplegados en la base aérea británica RAF Fairford y los trasladó a sus instalaciones de origen, informó CNN este domingo 4 de octubre, citando a un funcionario estadounidense.
Según la fuente, el repliegue respondió a una nueva amenaza, cuya naturaleza no fue divulgada. El movimiento ocurrió mientras las autoridades británicas investigan un presunto complot contra la instalación utilizada por aviones estadounidenses en la guerra contra Irán.
El funcionario consultado por CNN señaló que resulta inusual devolver los bombarderos a Estados Unidos en lugar de trasladarlos a otra base de la región. Fairford había servido para desplegar aeronaves B-1 y funciona como centro operativo del Comando de Ataque Global estadounidense.
La investigación comenzó el 27 de septiembre, cuando la policía británica detuvo a cinco hombres cerca de la base por sospechas de delitos relacionados con terrorismo y explosivos. Posteriormente fueron liberados bajo fianza. Los agentes confirmaron que no encontraron explosivos en tres camionetas inspeccionadas.
El 1 de octubre también fue detenido un hombre con doble nacionalidad británica e iraní. El primer ministro británico, Andy Burnham, sostuvo que existen indicios de participación iraní. Teherán rechazó las acusaciones y negó cualquier implicación.
Un funcionario del Departamento de Defensa explicó a EFE que la seguridad operativa impidió informar los movimientos mientras se ejecutaban. Añadió que el personal encargado de los bombarderos B-1, B-2 y B-52 mantiene capacidad para realizar ataques de precisión, incluso mediante misiones que despeguen y regresen al territorio continental estadounidense, en cualquier lugar y momento, según la explicación ofrecida por la fuente.










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