Tres delincuentes fuertemente armados ingresaron a una vivienda y mataron a su propietario Teófilo Encarnación Lino (60), a su hija Edelmira Encarnación Cántaro (38), y dejaron gravemente herido a su hijo Rolin Encarnación Cántaro (26).
El sangriento hecho se registró en el caserío Quiulacocha, en el sector Ichu Yanuna del distrito Umari, provincia de Pachitea, ayer al promediar las 2:00 de la madrugada, durante un asalto del que se llevaron la suma de S/24 000 producto de la venta de papas.
Teófilo Encarnación, su esposa y sus hijos dormían en sus habitaciones, cuando repentinamente tres sujetos rompieron la puerta a golpes e ingresaron violentamente a la vivienda vociferando palabras soeces y pidiendo que les entreguen la plata obtenida de la comercialización de los tubérculos. Sin embargo, Encarnación, que dormía en el segundo piso al percatarse del asalto, cogió una herramienta y otros objetos contundentes que halló a mano y los lanzó contra los delincuentes, mientras su hija Edelmira forcejeaba e incluso derribó al suelo a uno de los sujetos que estaba provisto de un cuchillo y su hermano Rolín fue a ayudarla. Al ver la reacción de los habitantes los asaltantes desataron una balacera.
Uno de los hampones que portaba un arma de fuego disparó a quemarropa contra las víctimas. Uno de los proyectiles impactó en la cabeza de Teófilo Encarnación, dos disparos le impactaron en la axila derecha y en el abdomen de Edelmira, mientras que a Rolín le cayó un balazo a la altura de la cintura.
“Mi mamá al percatarse del asalto, despertó a mi papá y para que los delincuentes no subieran sacó la escalera, entonces uno de los ladrones disparó desde abajo y una bala impactó en la cabeza de mi papá quien cayó al primer piso, se sentó pero no pudo hacer nada más”, dijo otra hija de la víctima.
Al percatarse del asalto los vecinos salieron en su auxilio y trasladaron aún con vida a los tres heridos hacia el centro de salud de Panao; lamentablemente padre e hija llegaron ya fallecidos y los médicos solo certificaron las muertes, mientras que Rolín quedó internado herido.
Enterada del hecho, una comisión de la PNP de Panao al mando del funcionario Cayata, llegó al lugar y realizó las primeras investigaciones; asimismo, un representante del Ministerio Público se trasladó al lugar para realizar el levantamiento de los cadáveres y luego lo trasladaron a la morgue central donde les practicaron la necropsia. En el intestino de Edelmira hallaron un proyectil de arma de fuego.
Los familiares refirieron que detrás del ataque estarían personas cercanas y conocidas, ya que sabían que Encarnación había comercializado papas al promediar las 7:00 p. m. de ese mismo día y horas más tarde, los maleantes llegaron exigiendo que les entreguen el dinero.
No obstante, según fuentes policiales, no se descarta que los asaltantes sean los mismos que en las primeras horas de la noche llegaron a la humilde vivienda a comprar la producción de papa a la familia de agricultores.




