El pasado martes, un grupo numeroso de pobladores del asentamiento humano Vía Crucis acudió a la oficina de Registros Públicos para denunciar la venta ilegal de terrenos en su zona.
El dirigente del asentamiento, el señor Jara, indica que son posesionarios desde hace años y llevan más de una década luchando por obtener sus títulos de propiedad, proceso que se encuentra estancado en el Poder Judicial, el Ministerio de Agricultura y Registros Públicos.
En Huánuco, existen grandes extensiones de terreno que, lamentablemente, son objeto de invasiones y ventas ilegales por parte de traficantes de tierras que se aprovechan de personas de buena voluntad.
Por esta razón, los pobladores del asentamiento humano Vía Crucis exigen el apoyo del Poder Judicial, el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo para lograr la titulación de sus predios, pues llevan años viviendo y construyendo en estos terrenos.
Desde esta editorial, condenamos las invasiones y la venta ilegal de terrenos, así como las expropiaciones de propiedades privadas sin fundamento legal.
Es necesario que las autoridades competentes, como Registros Públicos, el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, intervengan para esclarecer esta situación y determinar si los reclamos de los pobladores tienen fundamento.
Por otro lado, es evidente que no se tiene para nada claro las consecuencias de las invasiones. Este tipo de casos crea un ambiente de inseguridad jurídica, ya que dificulta la correcta identificación y registro de las propiedades.
Por otro lado, la falta de control y regulación en los asentamientos informales puede propiciar la aparición de actividades delictivas y el incremento de la violencia en estas zonas. Además, los conflictos legales y la lucha por el control de los terrenos invadidos pueden generar enfrentamientos entre los diferentes grupos involucrados.
Por último, la invasión de terrenos impide la planificación y ejecución de proyectos urbanísticos que buscan mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y promover un crecimiento ordenado y sostenible de las ciudades.
Por supuesto que también existe un impacto ambiental negativo y falta de acceso a servicios básicos.




