Locales escolares precarios, una realidad en toda la región de Huánuco

Locales escolares precarios, una realidad en toda la región de Huánuco

En nuestra edición anterior, abordamos la triste realidad de una escuela en Tindalpampa, en Churubamba. Lamentablemente, esta situación no es exclusiva de esta escuela, sino que se repite en gran parte de la región de Huánuco. La educación es un sector olvidado por los gobiernos y, aunque parece imposible mejorar las condiciones, debemos ser perseverantes y luchar contra la indiferencia.

Muchas de estas escuelas carecen de sillas, pupitres, pizarras y tienen paredes de adobe y techos de calamina sin cielorraso. Los alumnos deben soportar el intenso frío y el calor extremo durante las distintas estaciones del año. Estas escuelas rurales, a menudo ubicadas a horas de distancia de las ciudades, son ignoradas por las autoridades. 

Sin embargo, en medio de estas dificultades, abnegados profesores entregan sus vidas para educar a nuevas generaciones con valores y conocimientos. La falta de recursos y condiciones adecuadas no impide que estos maestros sigan enseñando y formando a los niños, a pesar de las adversidades.

Es importante que las autoridades, como el señor Ever Guaynate, visiten estas áreas y vean la realidad en la que se encuentran las escuelas rurales de la región. Es necesario que se tomen medidas para mejorar las condiciones de estos locales escolares y brindar una educación de calidad a todos los niños.

La falta de educación y criterio en nuestra sociedad es lo que nos lleva a elegir a líderes que no cumplen con sus promesas una vez en el poder. Debemos cambiar esta situación y exigir que se invierta en educación y en la formación de futuras generaciones.

Mientras nuestro país cuenta con recursos y riquezas que son entregados a potencias extranjeras, nuestros profesores y alumnos siguen enfrentándose a condiciones precarias. Es hora de cambiar esta realidad y luchar por una educación digna y de calidad para todos.