Giancarlo Paolo Sánchez Suárez (25) confesó que acabó con la vida de su amigo, el taxista huanuqueño, Gerber Coz Vara (36) por celos, debido a que hace una semana vio una foto de él con una mujer en su celular, por lo que habría planificado su muerte.
Según reveló a los policías, el también estudiante de veterinaria, el 14 de septiembre, un día antes de su cumpleaños, invitó a Gerber a tomar en su vivienda, luego en un vaso le suministró dos pastillas, somníferos con los que lo dopó, luego aplicó una inyección para caballos y lo mató.
Refirió también que para descuartizarlo usó un cuchillo y un cincel, luego cargó el cuerpo seccionado a la camioneta de la víctima y durante tres días buscó un lugar para deshacerse de él, hasta que llegó al poblado de Río Seco en Cieneguilla, donde arrojó los restos y le prendió fuego tratando de borrar pistas.
“Lo maté, descuarticé y me paseé tres días con los restos en la camioneta, hasta que los arrojé en Cieneguilla. La cabeza la metí en una mochila y luego la dejé dentro de un balde. Le eché cemento y la escondí en el patio de mi casa”, habría narrado a las autoridades, el homicida confeso.
Los policías acudieron a la vivienda del sujeto ubicada en la cuadra nueve de la calle Enrique Oppenheimer, en San Juan de Miraflores, y encontraron la cabeza dentro de un balde con concreto enterrado en su patio.
Como se sabe, el cuerpo del taxista fue reconocido, luego que los familiares encontraron la llave de su habitación y cochera donde guardaba su vehículo.
En tanto, el asesino fue detenido el último fin de semana en la avenida Pedro Miotta, por los policías de la comisaría de San Juan de Miraflores, mientras conducía el vehículo Toyota RAV 4 de placa AEW-259 propiedad de la víctima, y quien deja cinco menores hijos en orfandad.




