LIBRO SOBRE CULTURA

 Por Arlindo Luciano Guillermo

Leer los libros de Vedoco es una aventura que sumerge al lector en la rica y milenaria cultura andina del sabio campesino, la danza tradicional, el quechuañol, la leyenda de la huanca. Víctor Domínguez Condezo fue mi profesor en la universidad; con él viajamos a pueblos rurales para recopilar el habla popular, literatura oral, adivinanzas, refranes, anécdotas y hechos sociales e históricos conservados en la memoria colectiva. Curso de Sociolingüística. Aprendimos a acercarnos al pueblo quechua hablante, a sus costumbres, gastronomía, creencias, cosmovisión y fiestas patronales. No fui a Pallanchacra, pero sí a Quera. Vedoco era feliz por esos lares. Subimos a la cumbre de Pumachahuín con titánico esfuerzo; Vedoco caminaba ágilmente. En el trayecto se me cayó la bolsa de chochos al saltar una sequía de aguas cristalinas. Se interpretó como una descortesía con el jirka tutelar. Entonces hicimos el ritual: brindamos con aguardiente, coca y le pedimos protección y permiso para ingresar a sus dominios milenarios. Ascendimos tranquilos y con natural fatiga. Empecé (como ahora) a admirarla, porque todo lo que hacía, académica, literaria y profesionalmente, se orientaba a evidenciar (por no decir denunciar), rescatar, valorar y defender la cultura andina que, según él, se encuentra en resistencia heroica ante la arremetida del castellano, los medios de comunicación y la cultura occidental. Es el Vedoco que conservo, con aprecio y gratitud, en mi memoria aún lúcida.

Cuando supe que Vedoco fue uno de los elegidos, como invitado de honor, en representación del Perú, para asistir a la FIL 2021 de Guadalajara, me alegré mucho. Se lo merece. Lo vimos compartiendo escenario y presentando el libro Cultura. Arte, literatura y realidad. En ese magno evento editorial y cultural (también asistieron Rosy Majino de la editorial Rocinante y Frank Mamani de Condorpasa) se enteró que en Méjico valoran, aprecian, difunden y priorizan la cultura autóctona de Mesoamérica y la lengua náhuatl desde el Estado y autoridades; mientras que en el Perú es un trabajo marginal, de shucuyes, indios, cholos o charapas, de unos cuantos, sin apoyo gubernamental y escaso auspicio institucional. Es una realidad inocultable.   

Cultura. Arte, literatura y realidad (Ediciones Condorpasa, 2021. Págs. 95) de Víctor Domínguez Condezo promueve el debate sobre la cultura andina y académica, su variedad, impacto, vigencia y sostenibilidad. El libro contiene el conversatorio entre Vedoco y la periodista cultural Iraldia Loyola, cuyo tópico central es la cultura y sus conexiones con otros saberes, sin exclusión ni prejuicio. Dice Vedoco: “Nuestra sociedad actual requiere de un baño de arte para la comprensión humana”. Se advierte una antología mínima de la poesía actual de Huánuco de John Cuéllar, cuya versión digital tiene mayor cobertura de poetas. En “Breve respuesta a una centenaria pregunta”, el gran pintor Israel Tolentino Cotrina presenta una periodificación de la pintura local donde Ricardo Flórez Gutiérrez de Quintanilla y Mariano Spadavecchia, dos foráneos que llegaron a Huánuco para echar las semillas de la pintura con estilo, renovación, percepción y trascendencia. En “Sucinto panorama de la narrativa en Huánuco”, Luis Mozombite peina, preciso y con criterio historiográfico, la creación literaria (leyenda, mito, cuento, novela) desde el período prehispánico hasta la actualidad. Finalmente, en “Raíces de la creación oral quichwa y la mente narrativa andina”, Vedoco, a través de siete reflexiones, con las que se coincide y discrepa, plantea una metodología de valoración, rescate, interpretación, insumo para resolver problemas y legitimidad de la narrativa creada por los pueblos andinos. En el anexo único se lee uno de los relatos andinos más extraordinarios y vivos que sostiene la identidad y la savia andinas: “El mito de la mama Rayguana” que aborda “el paso de la abundancia-hambruna-abundancia y el tratamiento racional de los alimentos y cuidado del medio ambiente”. El libro motiva la reflexión, el interés y la toma de posición frente a la cultura andina viviente y vigente en contraste con la modernidad que “todo lo quiere liquidar”; es un proyecto cultural (auguramos continuidad) denominado RPP (resolución de problemas y proyectos).      

Vedoco tiene mucho de José María Arguedas (no es un Arguedas), ese extraordinario escritor que cambió la visión del mundo andino en los lectores con Los ríos profundos, Agua, La agonía de Rasu Ñiti, El sueño del pongo y Todas las sangres; ese que decía: “Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz, habla en cristiano y en indio, en español y en quechua”. Nadie como Vedoco para sentir y vivenciar con sinceridad la cultura andina, materna, del Perú profundo, pluricultural, con notables contrastes y multilingüe, de la cultura ancestral; es admirable cómo la defiende con coherencia, militancia, obsesión. A él debemos el desafío de la “resistencia de la cultura andina”. El libro Cultura. Arte, literatura y realidad es el ejemplo de esa persistencia encomiable. Vedoco, con la autoridad que le confiere la investigación sociolingüística, la experiencia vital, el conocimiento in situ de la cultura andina y el discurso congruente dice: “Ser capaces de sentarnos junto a un viejo iletrado para escuchar sus enseñanzas, sus intereses y actitudes; su espíritu solidario, concepciones y bagaje cultural (idioma, alimentación, vestido, formas de comunicación, creencias religiosas y demás tecnologías de base); diferentes a los modos de vida del espacio artificial, rutinario, plastificado y homogenizado del mundo urbano y citadino”. (Pág. 88). Vedoco, asimismo, aboga y exhorta con coraje y suelta interrogantes que enrostran una realidad concreta: “¿Qué autoridad tenemos para excluir, minimizar, folclorizar, provincializar y degradar la vieja sabiduría y experiencias del mundo andino? ¿Qué moral tenemos para reemplazarla por las más frívolas, gaseosas y poco sostenibles?” (Pág. 89). Ahí está el Vedoco con agallas y furia para defender, desde su postura de estudioso, intelectual, bilingüe, la cultura andina.  Cultura. Arte, literatura y realidad merece ser leído con tolerancia y óptica de lector desprejuiciado, convencido que el Perú y Huánuco albergan realidades y culturas heterogéneas y variadas que coexisten en constante contradicción.