Las telarañas de la ciudad

Si levantamos la vista hacia los tejados de la ciudad, nos daremos con la ingrata sorpresa que Huánuco es la ciudad de los cables y de los postes colocados muchas veces sin autorización municipal.

Hace 70 años se comenzó con la instalación de postes y cableados de luz para el alumbrado público y domiciliario. Con la llegada de la época del teléfono fijo a base de millones de metros de cables que instalaron en las ciudades y que hoy, como sabemos, ya no son útiles. La telefonía móvil ha reemplazado enormemente la telefonía fija, al punto que más del 90% de hogares peruanos cuentan con al menos un celular, en comparación con un 23% que solo tiene teléfono fijo.

Sin embargo, si bien es cierto que el uso del teléfono fijo es cada vez menor, los cableados se mantienen, y lo que es peor, siguen en aumento con cableados de Internet y de televisión por cable.

En cada calle y en cada esquina, se puede apreciar una maraña de cables que “adornan” el paisaje. Por supuesto que este medio ha permitido crecer a las empresas huanuqueñas en estos rubros, pero hay que considerar que este sistema es insostenible.

No solo por el ornato, sino por el gran peligro que representan. Con tantas instalaciones y muchas de ellas improvisadas, vemos continuamente cables sueltos en varios puntos de la ciudad. Estos, no solo han provocado accidentes a motociclistas, sino que también terminan enredados en otros tipos de vehículos, afectando así las diferentes conexiones de los vecinos.

Peor, teniendo en cuenta que actualmente circulan por la ciudad vehículos de casi cuatro metros de altura que fácilmente se llevan todo a su encuentro, y a los choferes no les interesa nada.

Definitivamente, ningún alcalde en los últimos años ha tenido la visión de solucionar este problema. Y, si bien ya le queda un año al alcalde Villavicencio, ojalá consideren estudiar y analizar el tema para brindarle una solución.