Escrito por: Denesy Palacios Jiménez
El 12 de mayo de 1551 se crea la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, siendo la primera universidad de Latinoamérica, por supuesto, a imagen y semejanza de las existentes en España y Europa de aquella época, pues los orígenes de la universidad peruana, recibe influencia de la universidad de Salamanca, y responde a las demandas sociales de aquella época, así como al desarrollo económico que vivía el país en aquella oportunidad, por lo tanto es importante hacer una reflexión sobre la universidad contemporizada con la economía peruana en todo el proceso histórico.
Tenemos que el desarrollo de la economía peruana a partir del siglo XV fue una “economía de enclave”. Al quebrarse la articulación de la sociedad inca, se estableció un sistema mediante el cual la sede del poder se desplazaba del Perú a España y donde las ciudades costeñas peruanas no eran sino parajes intermedios por donde se trasladaba la riqueza minera a la metrópoli. Europa empezaba a interesarse por la acumulación del capital y por el incremento de la producción., dando lugar a los estados protectores del incipiente capitalismo.
España liquidó los brotes de burguesía industrial al expulsar a los moros y judíos, y la quiebra comercial con sus colonias se agudizó a partir del siglo XVIII; la invasión napoleónica a España presentó la coyuntura definitiva para que las colonias americanas alcanzasen su independencia política. Como consecuencia se afianzó el latifundio que instauró un parroquialismo económico político que no pudo controlarse por el Estado recientemente instaurado, luego vemos aparecer la oligarquía terrateniente con la venta del guano de las islas, posteriormente la burguesía intermediaria, y también germinan algunos núcleos fabriles; la primera Guerra Mundial quiebra el modelo de desarrollo a base de las exportaciones, causando una gran depresión que produjo un decaimiento general del comercio internacional. Entre los años de 1950 a 1967 la industria crece sistemáticamente más que la economía en su conjunto, acompañado del deterioro del sector agropecuario
La universidad peruana surge ante el manto del clero y estaba destinada a preparar a los hijos de los conquistadores que debían organizar y gobernar la sociedad colonial. Tuvo plena influencia hasta fines del siglo XVI, tiempo en el cual la aristocracia había cobrado fuerza y los hijos de los nobles nacidos en el Perú, sin títulos nobiliarios, tenían que recurrir a la Universidad para procurarse los símbolos necesarios de status. Allí se formaban los que justificarían las encomiendas y los obrajes, la explotación y la dependencia. El gobierno de esa universidad estaba controlado por el Virrey; el Rector era elegido cada año por el claustro. Los cursos requerían de aprobación real y una de sus funciones era controlar y reprimir, con argumentos religiosos, cualquier intento que cuestionase las leyes del reino o las bulas pontificias. Empero, la hegemonía española entró en crisis. El enciclopedismo francés ya cubría el horizonte ideológico mundial, mientras se montaban los procesos de independencia política de nuestras naciones. Sin embargo, extraña a todo esto, la universidad seguía manteniendo su estructura colonial.
Hoy sabemos que las universidades se dan como respuesta a las necesidades sociales; los resultados más significativos de la universidad son los Profesionales para hacer una economía productiva, para la satisfacción de las demandas sociales y conflictivas, para generar conocimiento científico y tecnológico, y para revalorar nuestra cultura, nuestro patrimonio, nuestra diversidad cultural y multilingüe. Desde esta perspectiva no tiene sentido una universidad que no esté profundamente vinculada con los problemas de su entorno, que no forme parte de la sociedad.
Y que necesariamente debe estar contemporizada y participar dentro de un universo planificado, tiene que administrar su autonomía con limitaciones y hacia metas muy precisas, pues la imagen objetivo de la universidad ha cambiado en el marco de un contexto histórico y espacial determinado, no es posible estar aislados, sino que vía convenios nos permite estar articulados a través de movilización de docentes y estudiantes, así como de pasantías, y con el uso de redes sociales e internet el conocimiento se comparte a una velocidad increíble, y no es posible hablar de un conocimiento aislado, pues todo está concatenado y es interdisciplinario.




