La OMS solicita información a China sobre aumento de Neumonía infantil

Tras el reporte de un brote de neumonía infantil no diagnosticada en el norte de China, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado a las autoridades chinas información detallada sobre el aumento de enfermedades respiratorias y conglomerados de neumonía en niños. Este pedido se produce después de que el sistema de vigilancia mundial ProMed emitiera una notificación sobre el brote, destacando la relevancia de estas alertas desde que identificaron el SARS-CoV-2 en diciembre de 2019.

La OMS emitió un comunicado solicitando a China datos epidemiológicos y clínicos adicionales, así como los resultados de laboratorio de estos conglomerados de niños. La organización también pidió más información sobre las tendencias recientes en la circulación de patógenos conocidos, como la gripe, el micoplasma pneumoniae, el virus respiratorio sincitial (VSR) y el SARS-CoV-2, y sobre la carga actual para los sistemas de atención sanitaria.

Las autoridades chinas habían informado previamente de un aumento en la incidencia de enfermedades respiratorias en el país, atribuyéndolo al levantamiento de las restricciones del COVID-19 y a la circulación de patógenos conocidos. La OMS subrayó la necesidad de mejorar la vigilancia de la enfermedad en los centros sanitarios y los entornos comunitarios, y de reforzar la capacidad del sistema sanitario para gestionar a los pacientes.

La organización está en contacto con médicos y científicos en China a través de asociaciones y redes técnicas existentes. Desde mediados de octubre, el norte de China ha notificado un aumento de las enfermedades similares a la gripe en comparación con el mismo periodo de los tres años anteriores.

China tiene sistemas para recopilar información sobre las tendencias de la gripe, enfermedades similares a la gripe, el VSR y el SARS-CoV-2, y envía informes a plataformas como el Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe. La OMS recomienda a los habitantes de China seguir las medidas para reducir el riesgo de enfermedades respiratorias, que incluyen la vacunación recomendada, mantener la distancia con las personas enfermas, permanecer en casa cuando se enferma, someterse a pruebas y recibir atención médica según sea necesario, usar máscaras según corresponda, asegurar una buena ventilación, y lavarse las manos con regularidad.