¡Por fin! Ha sido una respuesta espontánea e instantánea de la gran mayoría de personas con las que hemos conversado, respecto al pedido de prisión preventiva para Juan Alvarado Cornelio por parte de la fiscalía Anticorrupción.
Los actos de corrupción en el Gobierno Regional de Huánuco han sido escandalosos, y la respuesta de las instituciones administradoras de justicia, increíblemente lenta y con resultados estériles.
El fiscal Virgilio Carrión Cabrera tomó protagonismo ayer por su solicitud al Poder Judicial. Sin embargo, luego de conocerse las preocupantes y muy graves observaciones encontradas en su pedido de prisión preventiva, volvieron a levantarse las alarmas de alerta y desconfianza hacia la fiscalía.
No es poca cosa la omisión de esta oficina fiscal en el caso Alvarado. Es demasiado preocupante que esta oficina de la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios omita entregar tan importantes elementos relacionados con la investigación. Nos referimos a un CD con información elemental que prueba los hechos de corrupción; asimismo, se ha entregado documentación poco legible…
Esperemos que no se trate de un intento de ayuda para Juan Alvarado. Lo cierto es que si este señor sigue libre es porque no existe la voluntad de encarcelar, sino todo lo contrario.
La corrupción en el país se ha generalizado a niveles inimaginables. El robo es sistemático y en todos los niveles desde el presidente de la República, ministros en contubernio con los congresistas, gobernadores, alcaldes, etc.
Las obras por lo general todas son sobrevaluadas, las mismas que ya incluyen la “comisión” del 10 % al 15 %. Esto quiere decir que el Perú pierde el 15 % del PBI nacional al año. Lo cual es absolutamente lamentable y triste. Ya que con ese enorme presupuesto se podrían construir muchas escuelas.
Se ha demostrado que la justicia en nuestro país tiene muchos escalones, y es muy diferente para el que tiene dinero y poder, como para el pobre. Todos conocemos casos de autoridades y exautoridades que han estado involucradas en serios casos de corrupción, y, sin embargo, nunca han pisado una cárcel.
Con respecto al caso de Juan Alvarado, como va esperamos a que se cumplan las 72 horas de plazo que el Poder Judicial le ha dado a la fiscalía para que entregue los elementos faltantes. Solo así sabremos si hay la voluntad de hacer las cosas bien o no.




