La corrupción ha causado un gran daño a todas las regiones del país. Un gran ejemplo de las terribles consecuencias de las prácticas corruptivas de exautoridades, es nuestra región, Huánuco. Este hermoso departamento, con enormes potenciales para lograr un desarrollo sustentable, se ha visto totalmente afectado por autoridades corruptas, cuya intención ha sido solo eso, la de robar.
Con solo ver nuestro sistema de Salud, la Educación, la Agricultura, la falta de saneamiento, por mencionar algunos sectores, podemos ver la podredumbre que muchas exautoridades han dejado como herencia.
Ni que decir con el prófugo y exgobernador regional, Juan Alvarado, a quien gracias a su incapacidad y poca intención de hacer su trabajo bien, fallecieron cientos de personas.
Según algunos amigos empresarios, las gestiones pasadas han estado cobrando entre 10 % y 15 % para entregar una obra. Por su parte, los empresarios, conocedores muy bien del juego, tienen que bajar la calidad de la obra para poder recuperar ese 15 % que pagaron a las autoridades.
Esta práctica ha llevado a la mala ejecución de obras, ajustes en los precios de los materiales y construcciones defectuosas. Se estima que en el país se han perdido más de 22 000 millones debido a la corrupción.
La corrupción comienza desde la persona que ofrece el soborno. La falta de responsabilidad y la mala ejecución de proyectos importantes como los hospitales de la región han sido resultado de la corrupción.
A pesar de las denuncias presentadas en el Poder Judicial, la corrupción sigue siendo un problema latente en el país, especialmente en nuestra región.
Personajes corruptos, que ayudaron a Juan Alvarado, todavía trabajan en el gobierno regional y todavía pueden causar daño. Es necesario que las autoridades actuales tomen medidas para evitar la corrupción y proteger los recursos de la nación.
Las obras en las carreteras también son un reflejo de la corrupción en la región. Muchas de las obras son hechas a medias y casi ninguna tiene la solvencia y resistencia necesarias ante los fenómenos atmosféricos. Una simple lluvia puede convertir las carreteras en coladeras.
Es importante que las nuevas autoridades sigan trabajando sin corrupción, pensando en el bienestar de la población y en el futuro del país. Los niños son el futuro del Perú y es necesario protegerlos y garantizarles un futuro mejor.
Les pedimos a las autoridades que trabajen con responsabilidad y transparencia, pensando en la niñez y en el futuro del país.




