La corrupción Odebrecht

Todos los últimos gobernantes del Perú han estado involucrados en grandes y graves denuncias de corrupción y lavado de dinero. Comenzando por Alan García, en su primer gobierno, dejó un país quebrado económica, política y socialmente, y escapó a Francia donde esperó la prescripción de las denuncias. Alberto Fujimori fue presidente por dos años y, posteriormente, se convirtió en dictador, según las graves denuncias de sobreprecios de obras con Odebrecht, esquilmó los presupuestos de las cajas militares y escapó al Japón con decenas de maletas llenas de dólares. Alejandro Toledo, conocido como un bebedor empedernido, ahora sale a luz que recibió $20 millones en coimas de Odebrecht. Por su parte, sobre Ollanta y su esposa Nadine recién comienzan a salir indicios claros de “ayudas” que habrían recibido para su campaña política de la misma empresa brasilera.
En resumen, Odebrecht se adueñó de todos los gobernantes del Perú, en los últimos 30 años, y no es de sorprender que estén también involucrados alcaldes, gobernadores regionales y por supuesto congresistas.
Este periodo de gran inestabilidad política debería marcar un final a tanta corrupción enquistada en nuestro país. Si bien es cierto que siempre ha sido un secreto a voces los hechos de corrupción en el Estado, nunca se ha tenido tamaña oportunidad de revelar y castigar a tantos hechos de corrupción que involucran a tanta gente dentro de las instituciones públicas del Estado, como también miles de millones de dinero de todos los peruanos.
El actual presidente de la República indicó no más corrupción. Esperemos que sea cierto lo que dijo. Pedro Pablo Kuczynski tiene la gran oportunidad de irse como el presidente más grande que ha tenido el Perú, deseo al que han aspirado todos los expresidentes y que nunca lo han logrado. Si PPK tendría las agallas de luchar contra la corrupción y de encargar a gente muy seria y preparada llevar la investigación del caso Odebrecht pues más de la mitad de la clase política terminaría presa. Realmente eso es lo que necesitamos ya que la sensación de impunidad por actos de corrupción en nuestro país es muy grande.
Todo el pueblo espera un cambio radical en el país. Basta ya de corrupción, basta ya de impunidad.