La Junta Nacional de Justicia (JNJ) ha decidido iniciar un proceso disciplinario inmediato contra Janet Tello Gilardi, presidenta del Poder Judicial, y otros cuatro jueces supremos por presuntas irregularidades en la resolución de un caso laboral. Esta medida ha sido interpretada como un intento de presión política sobre el Poder Judicial, dado el enfrentamiento de Tello con el Ejecutivo y el Congreso en defensa de la independencia judicial.
Según fuentes de La República, la JNJ votó 4 a 3 a favor de la apertura del proceso disciplinario inmediato, impulsado por la consejera María Teresa Cabrera Vega, con el respaldo de Víctor Chanduvi, Germán Serkovic y Gino Ríos Patio. En contra votaron Francisco Távara, Jaime de la Puente y Rafael Ruiz Hidalgo, quienes consideraron que primero debía realizarse una investigación preliminar, como en otros casos similares.
El proceso disciplinario inmediato se resolverá en 10 días. Durante este tiempo, Tello y los demás jueces podrán presentar sus descargos y solicitar una audiencia pública. Sin embargo, en cualquier momento podrían ser suspendidos de sus funciones.
Tello Gilardi ha sido una crítica del Gobierno de Dina Boluarte y del Congreso, denunciando la falta de apoyo al Poder Judicial y oponiéndose a iniciativas como el restablecimiento de los jueces sin rostro, que considera inconstitucional. También ha cuestionado leyes que favorecen al crimen organizado y ha señalado que el sistema judicial necesita mayor respaldo para hacer frente a la delincuencia.
Este proceso ha generado preocupación en diversos sectores, ya que podría significar un golpe a la independencia judicial y un mensaje de advertencia a otros magistrados. La JNJ ya discute la posibilidad de suspender de manera urgente a los jueces investigados.




