El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reafirmó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas su compromiso de seguir atacando a Hezbolá en Líbano, con el objetivo de neutralizar a la organización islamista. Minutos después de su discurso, el ejército israelí lanzó nuevos bombardeos en los suburbios de Beirut, destacando un ataque de precisión en el “cuartel general” de Hezbolá ubicado en la periferia sur de la ciudad.
Según La República, en un artículo de Luis Guerrero, los bombardeos israelíes apuntaban al líder de Hezbolá, Hasan Nasralá, aunque fuentes cercanas informaron que este se encontraba a salvo. Los ataques dejaron seis edificios completamente destruidos en la zona, mientras que Netanyahu dejó claro que Israel no detendrá sus operaciones hasta cumplir con todos sus objetivos, rechazando cualquier posibilidad de tregua propuesta por países como Francia y Estados Unidos.
Más de 1.500 Muertos en Líbano en el Último Año
En medio de este conflicto, la ONU ha calificado la situación en Líbano como la más mortífera en una generación, con más de 700 muertos en los últimos meses y 118.000 personas desplazadas de sus hogares. La mayoría de las víctimas son civiles, lo que ha generado una creciente preocupación internacional. Además, Unicef denunció que los bombardeos han afectado infraestructuras civiles esenciales, dejando a 30.000 personas sin acceso a agua potable en las regiones del este y sur del país.
Ante la posibilidad de una operación terrestre contra Hezbolá, un alto funcionario israelí aseguró que sería “lo más corta posible”, mientras el jefe del Estado Mayor de Israel instó a sus soldados a prepararse para una incursión.
Hezbolá Responde y Reafirma su Compromiso con Gaza
Hezbolá, que abrió un nuevo frente de combate contra Israel en solidaridad con Hamás, ha afirmado que seguirá con sus ataques hasta el final de la ofensiva en Gaza. Esta semana, el grupo chiita reivindicó lanzamientos de cohetes contra Israel en áreas estratégicas como la ciudad de Haifa, un centro industrial clave, y Tiberíades, en el norte del país.
En respuesta, el ejército israelí interceptó cuatro drones lanzados desde Líbano hacia la zona fronteriza de Rosh Hanikra y repelió el ataque con cohetes dirigido hacia Haifa. Mientras tanto, el primer ministro libanés, Najib Mikati, ha pedido a la comunidad internacional que intervenga para evitar lo que él calificó como una “guerra genocida” por parte de Israel contra Líbano.




