En un giro controvertido del sistema de justicia de Huánuco, el fiscal Miguel Ángel Portillo Mamani de la Cuarta Fiscalía Penal Corporativa ordenó la liberación de Kevin Rusbel Pinedo Alvarado, un suboficial de policía involucrado en un accidente de tránsito que resultó en la muerte de un padre de familia. La decisión se tomó antes de que se cumplieran las 48 horas de detención del agente, acusado de manejar en estado de ebriedad y causar la muerte de Wilder Valdiviezo Espinoza.
Según el informe, el accidente ocurrió cuando Pinedo Alvarado, manejando un vehículo Tico con una alcoholemia de 0.70 gramos por litro de sangre, provocó un accidente fatal. La disposición del fiscal se basó en que la pena potencial para el delito no superaría los 5 años de prisión, considerando el arraigo laboral, domiciliario y familiar del acusado.
La decisión ha causado gran consternación entre los ciudadanos y los colegas de Valdiviezo Espinoza, especialmente porque se percibe como un acto de impunidad y una falta de consideración hacia la víctima y su familia. Fuentes cercanas al caso indicaron que desde el inicio, el representante del Ministerio Público parecía estar parcializado a favor del agente policial, incluso ignorando pruebas contrarias durante la investigación.
Informantes anónimos dentro de la policía expresaron su descontento con la decisión del fiscal. “Estamos sorprendidos con la decisión del fiscal que no tuvo la mínima preocupación en evitar la impunidad en este hecho, buscó un argumento simple perjudicando a los familiares de la víctima”, comentó un investigador que prefirió mantener su anonimato.
Legalmente, el caso podría haberse clasificado como homicidio culposo con una sentencia de hasta 8 años, dado que el delito fue cometido utilizando un vehículo motorizado bajo efectos del alcohol, según el artículo 111 del Código Procesal Penal.




