La paralización en la localidad de Ccapacmarca, Chumbivilcas (Cusco), ha escalado hasta convertirse en un paro indefinido que está causando interrupciones significativas en el Corredor Vial Sur, afectando directamente el flujo de transporte de la industria minera en la región. Este corredor es vital para el traslado de minerales desde y hacia las principales operaciones mineras de la zona, conectando Cusco con Apurímac, regiones claves en la producción minera del país, que contribuyen significativamente al PBI nacional. Además, este tipo de conflictos impactan la percepción de riesgo país, afectando futuras inversiones. Ccapacmarca se ha convertido en un punto álgido de tensión debido al incumplimiento de promesas gubernamentales largamente esperadas.
Según la investigación publicada por El Comercio, este paro se debe a la falta de cumplimiento de compromisos asumidos por el gobierno peruano con respecto al saneamiento legal de terrenos comunales y la mejora de la infraestructura vial, específicamente la pavimentación definitiva del Corredor Vial Apurímac-Cusco (CVAC).
El descontento de las comunidades se centra en el Decreto de Urgencia 026-2019, aprobado en diciembre de 2019, que establecía medidas extraordinarias para la liberación y expropiación de terrenos necesarios para el CVAC. Sin embargo, este decreto perdió vigencia en 2024 sin que el Estado cumpliera con la adquisición de tierras y el pago de las compensaciones acordadas.
La problemática se agrava al considerar que aún falta adquirir más del 30% de los terrenos y abonar el 60% de los bonos prometidos en diversas comunidades de Grau y Cotabambas (Apurímac), así como en Chumbivilcas y Espinar (Cusco), según la información disponible. Este retraso ha generado frustración y desconfianza en las comunidades afectadas, quienes ven en el paro una medida de presión para hacer valer sus derechos.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) presentó al Congreso el proyecto de Ley 10611, el 26 de marzo pasado, con el objetivo de establecer nuevas medidas para la adquisición prioritaria de las áreas pendientes. No obstante, la falta de aprobación y promulgación de esta propuesta por parte del Congreso ha contribuido al descontento generalizado y a la sensación de abandono por parte del Estado.
La acción de Ccapacmarca, al bloquear un tramo fundamental del corredor vial, representa un serio desafío para el transporte de insumos y productos minerales. La prolongación del paro y la posible adhesión de otras comunidades podrían intensificar el conflicto, generando mayores pérdidas económicas y sociales en la región. La situación demanda una pronta y efectiva intervención del gobierno para resolver las demandas de las comunidades y evitar una escalada del conflicto.




